Descripción general
La tibia (tibia) es el hueso principal de la pierna. Articula proximalmente con el fémur, a través de los meniscos, en la babilla, y distalmente con el talo en el corvejón. Su cara medial es subcutánea en casi toda su longitud. La fíbula (fibula) está muy reducida en el caballo: su cabeza articula con el cóndilo lateral de la tibia, su cuerpo es una varilla delgada que termina libre hacia la mitad de la pierna, y su extremo distal se fusiona con la tibia y forma el maléolo lateral.
Extremo proximal
- Cóndilos medial y lateral: superficies articulares para los cóndilos del fémur, separadas por la eminencia intercondílea, donde se insertan los ligamentos cruzados y los meniscos.
- Tuberosidad de la tibia (tuberositas tibiae): grande, en la cara craneal; recibe los tres ligamentos rotulianos.
- Surco extensor (sulcus extensorius): en el borde lateral; por él pasa el tendón de origen común del extensor digital largo y el tercer peroneo.
- Cresta de la tibia: continúa distalmente la tuberosidad en la cara craneal.
Extremo distal
- Cóclea de la tibia (cochlea tibiae): superficie articular con dos surcos oblicuos separados por una cresta intermedia, que encajan en los labios de la tróclea del talo.
- Maléolo medial: propio de la tibia; da origen al ligamento colateral medial del tarso.
- Maléolo lateral: extremo distal de la fíbula fusionado con la tibia; da origen al ligamento colateral lateral.
Relevancia clínica
- Fracturas por estrés de la tibia: en caballos de carreras jóvenes, causa frecuente de cojera del miembro pélvico al principio del entrenamiento; se confirman por gammagrafía o radiografía.
- Fracturas por coces: la cara medial, sin músculos que la protejan, recibe coces de otros caballos; las fisuras incompletas se vigilan porque pueden completarse.
- Osteocondrosis de la cresta intermedia distal: es la localización más frecuente de osteocondrosis en el tarso; produce distensión de la articulación tarsocrural en caballos jóvenes y se resuelve por artroscopia.
- Fíbula en la radiografía: su osificación desde varios centros deja líneas radiotransparentes que pueden confundirse con fracturas.