Descripción general
El carpo (ossa carpi) es el conjunto de huesos cortos entre el antebrazo y el metacarpo. En el lenguaje ecuestre se le llama rodilla, aunque corresponde a la muñeca humana; la rodilla anatómica del caballo es la babilla. El caballo tiene siete u ocho huesos carpianos en dos filas, unidos por numerosos ligamentos. Forman tres articulaciones superpuestas: la antebraquiocarpiana, que aporta la mayor parte de la flexión, la mediocarpiana, con movimiento moderado, y la carpometacarpiana, casi inmóvil.
Huesos
- Fila proximal: de medial a lateral, el carpiano radial (os carpi radiale), el carpiano intermedio (os carpi intermedium) y el carpiano cubital (os carpi ulnare). Caudolateralmente, el carpiano accesorio (os carpi accessorium) sobresale en forma de disco y se palpa con facilidad.
- Fila distal: los carpianos II, III y IV. El carpiano III es el mayor y soporta la mayor parte del peso. El carpiano I es pequeño e inconstante.
- Canal carpiano (canalis carpi): limitado lateralmente por el carpiano accesorio y palmarmente por el retináculo flexor; por él pasan los tendones flexores digitales dentro de la vaina carpiana.
Relevancia clínica
- Fracturas en astilla (chip fractures): pequeños fragmentos del borde dorsal de los huesos carpianos, sobre todo del carpiano radial, el carpiano III, el intermedio y el extremo distal del radio, en caballos de carreras. Se deben a la carga repetida en hiperextensión y se extraen por artroscopia.
- Fracturas en lámina del carpiano III: atraviesan el hueso de proximal a distal en su cara dorsal; se reparan con tornillos.
- Higroma carpiano: acumulación de líquido subcutánea en la cara dorsal del carpo, por golpes repetidos (por ejemplo, contra la puerta del box).
- Osificación incompleta de los huesos cuboidales: en potros prematuros o dismaduros los huesos del carpo y del tarso aún son cartilaginosos y pueden aplastarse con el peso, dejando una desviación angular permanente; se diagnostica por radiografía y requiere restringir el ejercicio.