Descripción general
El hígado (hepar) del caballo se apoya en la cara abdominal del diafragma, en la parte intratorácica del abdomen, y queda cubierto por las costillas en ambos lados. En el potro es casi simétrico; en el adulto la mayor parte queda a la derecha, y en los caballos de edad el lóbulo derecho suele atrofiarse, probablemente por la presión de la base del ciego y el colon dorsal derecho. Su cara visceral contacta con el estómago, el duodeno, el colon dorsal derecho, la base del ciego y el riñón derecho.
Lóbulos y vasos
- Lóbulos: las fisuras son más profundas que en el bovino. Se distinguen un lóbulo izquierdo dividido en lateral y medial, un lóbulo cuadrado, un lóbulo derecho y un lóbulo caudado con un proceso caudado marcado; no hay proceso papilar.
- Vena cava caudal: discurre por el borde dorsal antes de atravesar el diafragma.
- Hilio (porta hepatis): por él entran la vena porta y la arteria hepática y sale el conducto hepático.
Vías biliares
- Sin vesícula biliar: el caballo no tiene vesica fellea; la bilis se secreta de forma continua, acorde con una ingestión casi constante.
- Conducto colédoco: se forma por la unión de los conductos hepáticos y desemboca, junto con el conducto pancreático, en la papila duodenal mayor de la ampolla duodenal.
Relevancia clínica
- Intoxicación por alcaloides pirrolizidínicos: el consumo prolongado de plantas como la hierba de Santiago (Jacobaea vulgaris) causa fibrosis hepática progresiva con megalocitosis, fotosensibilización y encefalopatía hepática, a menudo meses después.
- Hepatitis sérica (enfermedad de Theiler): necrosis hepática aguda en caballos adultos semanas después de recibir productos biológicos de origen equino, como la antitoxina tetánica.
- Hiperlipemia: en ponis, burros y caballos miniatura obesos con balance energético negativo (gestación, enfermedad, ayuno), la grasa movilizada infiltra el hígado; la mortalidad es alta.
- Colelitiasis: cálculos en los conductos biliares que causan cólico intermitente, fiebre e ictericia.
- Exploración: el hígado no se palpa; se explora por ecografía en los espacios intercostales caudales derechos, donde también se toma la biopsia guiada.