Descripción general
El corazón (cor) del caballo es cónico, con un ápice romo formado por el ventrículo izquierdo. Envuelto en el pericardio, ocupa el mediastino medio, aproximadamente entre la 3.ª y la 6.ª costilla, y en su mayor parte a la izquierda del plano medio. La base, de donde salen los grandes vasos, queda a media altura del tórax; el ápice apunta ventralmente, cerca del esternón y del diafragma. La escotadura cardiaca del pulmón izquierdo deja una zona en la que el corazón contacta con la pared torácica bajo el miembro torácico.
Partes
- Atrio y ventrículo derechos: reciben la sangre de las venas cavas y del seno coronario y la envían al tronco pulmonar.
- Atrio y ventrículo izquierdos: el atrio izquierdo recibe las venas pulmonares; el ventrículo izquierdo, de pared gruesa, forma el ápice y expulsa la sangre a la aorta.
- Válvulas: tricúspide (atrioventricular derecha), mitral (atrioventricular izquierda), pulmonar y aórtica.
- Esqueleto fibroso: en el caballo hay cartílagos cardiacos (cartilagines cordis) en el anillo aórtico, que pueden osificarse en animales viejos; no tiene los huesos cardiacos constantes del bovino.
- Arterias coronarias: la circulación es equilibrada; la coronaria izquierda da la rama interventricular paraconal y la derecha, la subsinuosa.
Relevancia clínica
- Auscultación: el foco mitral está en el 5.º espacio intercostal izquierdo, el aórtico en el 4.º y el pulmonar en el 3.º, bajo el tríceps; el tricúspide se ausculta a la derecha, en el 3.º o 4.º espacio. La frecuencia en reposo del adulto ronda los 28–44 lpm.
- Arritmias fisiológicas: el bloqueo atrioventricular de segundo grado y la arritmia sinusal son frecuentes en reposo por el alto tono vagal y desaparecen con el ejercicio o la excitación.
- Fibrilación atrial: la arritmia de importancia clínica más frecuente en el caballo. En reposo puede pasar desapercibida, pero reduce el rendimiento en el ejercicio intenso; se trata con quinidina o con cardioversión eléctrica transvenosa.
- Insuficiencias valvulares: los soplos por regurgitación aórtica y mitral son frecuentes en caballos de edad; la ecocardiografía valora su gravedad.
- Miocardiopatía tóxica: los ionóforos (monensina y otros), presentes en piensos para rumiantes o aves, son muy tóxicos para el caballo y causan necrosis miocárdica.