Descripción general
El desarrollo del rumen y del retículo empuja el hígado (hepar) hacia la derecha, de modo que en el adulto queda por completo a la derecha del plano medio. Su cara diafragmática, convexa, se apoya en la parte derecha del diafragma y en la pared costal derecha; su cara visceral contacta con el retículo, el omaso, el abomaso, el duodeno y el riñón derecho, que se aloja en la impresión renal. Además, el órgano está girado: el antiguo lóbulo izquierdo queda ventral y craneal, y el derecho dorsal y caudal.
Lóbulos y vasos
- Lóbulos: las fisuras son poco profundas y los lóbulos se distinguen peor que en el perro o el gato. Se reconocen un lóbulo izquierdo, un lóbulo cuadrado, un lóbulo derecho y un lóbulo caudado, con el proceso papilar y un proceso caudado prominente.
- Vena cava caudal: discurre por el borde dorsal, en parte incluida en el parénquima, antes de atravesar el diafragma.
- Hilio (porta hepatis): por él entran la vena porta y la arteria hepática y sale el conducto hepático.
Vías biliares
- Vesícula biliar (vesica fellea): presente en el bovino; piriforme, en la cara visceral entre el lóbulo cuadrado y el derecho, y sobresale del borde ventral.
- Conducto colédoco: desemboca en la papila duodenal mayor, en la porción craneal del duodeno. En el bovino el conducto pancreático desemboca por separado, más caudalmente.
Relevancia clínica
- Abscesos hepáticos: complicación de la acidosis ruminal y la ruminitis; las bacterias, sobre todo Fusobacterium necrophorum y Trueperella pyogenes, llegan por la vena porta. Son una causa importante de decomiso en el cebadero. Un absceso que erosiona la vena cava caudal puede originar trombosis y émbolos sépticos en el pulmón.
- Hígado graso (lipidosis hepática): en la vaca de transición, el balance energético negativo moviliza grasa corporal que se acumula en el hepatocito. Es más grave en vacas sobrecondicionadas y se asocia a cetosis, desplazamiento del abomaso y peor fertilidad.
- Fasciolosis: Fasciola hepatica, transmitida por caracoles de agua dulce, migra por el parénquima y vive en los conductos biliares; produce colangitis crónica y, en el bovino, conductos biliares engrosados y calcificados. Las larvas en migración favorecen la hepatitis necrótica por Clostridium novyi.
- Exploración: el hígado queda bajo las costillas derechas y no se palpa; se explora por ecografía y se biopsia a través de un espacio intercostal derecho caudal.