Descripción general
El perro tiene trece vértebras torácicas (T1–T13), una por cada par de costillas. Sus cuerpos son cortos y sus procesos espinosos son los más altos de la columna; forman el esqueleto de la cruz. Es el segmento menos móvil de la columna vertebral porque las costillas lo arriostran.
Puntos clave
- Cuerpo: corto, con fóveas costales (foveae costales) en sus extremos craneal y caudal. La cabeza de cada costilla articula con la fóvea caudal de la vértebra precedente y con la fóvea craneal de su propia vértebra; las últimas costillas articulan con una sola vértebra.
- Procesos transversos: cortos, cada uno con una fóvea costal transversa para el tubérculo de la costilla del mismo número.
- Procesos espinosos: más largos en las primeras vértebras torácicas y luego cada vez más cortos. Hasta T10 se inclinan caudalmente; la vértebra anticlinal (por lo general T11) tiene el proceso espinoso vertical, y caudal a ella los procesos se inclinan cranealmente, como en la región lumbar.
- Procesos mamilares y accesorios: aparecen en las últimas vértebras torácicas y continúan en la serie lumbar.
- Ligamentos intercapitales: unen las cabezas de cada par de costillas por encima de la cara dorsal de los discos, de T2 a T10.
Relevancia clínica
- La hernia de disco intervertebral es rara entre T1 y T10, donde los ligamentos intercapitales refuerzan el anillo fibroso dorsal, y frecuente en la unión toracolumbar (T11–L2), sobre todo en razas condrodistróficas como el teckel.
- Las hemivértebras (vértebras malformadas en cuña) aparecen sobre todo en la región torácica media de razas de cola en tirabuzón (bulldog francés, pug, bulldog inglés) y pueden causar cifosis y compresión medular.
- La vértebra anticlinal es una referencia radiográfica para contar las vértebras.
En este modelo T1–T10 se reconstruyeron deformando el escaneo de la séptima vértebra cervical y T11–T13 deformando el de la primera vértebra lumbar; su contorno y proporciones son aproximados.