Descripción general
La tibia es el hueso largo medial de la pierna y el que soporta la carga; la fíbula, lateral y delgada, apenas contribuye. Articula proximalmente con el fémur (articulación femorotibial), lateralmente con la cabeza de la fíbula y distalmente con el talo (articulación tarsocrural). Su cara medial es subcutánea en casi toda su longitud, lo que la hace fácil de palpar y muy expuesta a heridas abiertas cuando se fractura.
Extremo proximal
- Cóndilos medial y lateral (condylus medialis et lateralis): superficies articulares casi planas que reciben los cóndilos femorales a través de los meniscos. En conjunto forman la meseta tibial, que no es horizontal sino que desciende hacia caudal.
- Eminencia intercondílea (eminentia intercondylaris): relieve central con dos tubérculos. Delante de ella, en el área intercondílea craneal, se inserta el ligamento cruzado craneal; detrás, en la escotadura poplítea, el cruzado caudal.
- Tuberosidad tibial (tuberositas tibiae): proyección craneal donde se inserta el ligamento rotuliano; se continúa distalmente con la cresta tibial (margo cranialis).
- Surco extensor (sulcus extensorius): escotadura lateral por la que pasa el tendón del extensor digital largo.
- Carilla fibular: pequeña superficie caudolateral que articula con la cabeza de la fíbula.
Cuerpo
Es triangular en su tercio proximal y cilíndrico distalmente. En su cara caudal se encuentran la línea poplítea (linea poplitea), origen del músculo poplíteo y de los flexores digitales, y el agujero nutricio. El espacio interóseo entre tibia y fíbula está cerrado por la membrana interósea.
Extremo distal
- Cóclea tibial (cochlea tibiae): dos surcos sagitales separados por una cresta que reciben la tróclea del talo y hacen de la articulación tarsocrural una bisagra.
- Maléolo medial (malleolus medialis): prolongación medial, origen del ligamento colateral medial del tarso. El maléolo lateral pertenece a la fíbula.
Relevancia clínica
- Rotura del ligamento cruzado craneal: la inclinación de la meseta tibial (ángulo de la meseta tibial) genera el empuje tibial craneal; las osteotomías correctoras (TPLO, TTA) actúan sobre este extremo del hueso.
- Luxación rotuliana: la transposición de la tuberosidad tibial realinea el mecanismo extensor.
- Fracturas: frecuentes, a menudo abiertas por la escasa cobertura de tejidos blandos; el tercio distal es el más afectado.
- Osteosarcoma: la tibia proximal es una de sus localizaciones clásicas en el miembro pélvico.