Descripción general
El perro tiene trece pares de costillas, correspondientes a las trece vértebras torácicas. Las nueve primeras son esternales (su cartílago llega al esternón), las cuatro últimas son asternales (sus cartílagos se unen entre sí formando el arco costal) y la decimotercera suele ser flotante. Cada costilla tiene una parte ósea dorsal y un cartílago costal ventral, unidos en la articulación costocondral.
En este modelo las costillas 1, 4, 9 y 13 provienen de escaneos de un perro real; las demás se obtuvieron interpolando su forma entre esas cuatro, y los cartílagos costales son esquemáticos. El lado derecho es un reflejo del izquierdo.
Puntos clave
- Cabeza (caput costae): articula con las fóveas costales de dos vértebras adyacentes (excepto en las últimas costillas).
- Cuello y tubérculo (tuberculum costae): el tubérculo articula con el proceso transverso de la vértebra del mismo número.
- Ángulo costal: punto de máxima curvatura, más marcado en las costillas medias.
- Cuerpo: aplanado, con el surco costal en el borde caudal por donde discurren los vasos y el nervio intercostales.
- Primera costilla: corta, ancha y casi recta; delimita con T1 y el manubrio la entrada del tórax.
Relevancia clínica
Las fracturas costales son frecuentes en traumatismos (atropellos) y pueden acompañarse de neumotórax o contusión pulmonar. Los espacios intercostales son la vía de acceso para la toracocentesis (7º-8º espacio) y la toracotomía. La última costilla es referencia para localizar el riñón y para valorar la condición corporal.