Descripción general
La fíbula (fibula, también llamada peroné) es un hueso largo y grácil situado lateral a la tibia y de longitud similar a ella. En el perro conserva su longitud completa, a diferencia de los ungulados, donde está reducida. Su función principal no es soportar el peso, de lo que se encarga la tibia, sino servir de superficie de origen a varios músculos y de estabilizador lateral de la articulación del tarso.
Cabeza
La cabeza (caput fibulae) es el extremo proximal, aplanado, que articula con una pequeña carilla en la cara caudolateral del cóndilo lateral de la tibia (articulación tibiofibular proximal, muy poco móvil). En ella se inserta el ligamento colateral lateral de la rodilla. El nervio fibular (peroneo) común cruza justo caudal a la cabeza, en posición muy superficial.
Cuerpo
El cuerpo (corpus fibulae) es delgado y ligeramente aplanado; se separa de la tibia por el espacio interóseo de la pierna (spatium interosseum cruris), ocupado por la membrana interósea y más amplio en la mitad proximal. En su cara lateral se originan los músculos fibulares (largo y breve) y el extensor digital lateral; en la caudal, parte de los flexores digitales.
Maléolo lateral
El extremo distal se engrosa para formar el maléolo lateral (malleolus lateralis), que articula con la tibia (articulación tibiofibular distal) y lateralmente con el talo y el calcáneo. Presenta un surco por el que discurren los tendones de los músculos fibulares y del extensor digital lateral, y es origen del ligamento colateral lateral del tarso, con sus porciones larga y corta. Es palpable como el relieve lateral del corvejón.
Relevancia clínica
- Fracturas: la fíbula rara vez se fractura sola; suele hacerlo junto con la tibia. En estos casos no requiere fijación propia, salvo cuando se busca que aporte estabilidad rotacional al montaje.
- Fracturas del maléolo lateral: equivalen a una lesión del ligamento colateral lateral del tarso y provocan inestabilidad; se reducen y fijan con agujas y banda de tensión.
- Lesiones por descarnado (shearing): en los atropellos la fricción contra el asfalto puede arrancar el maléolo lateral y el ligamento colateral.
- TPLO: la osteotomía de la tibia proximal se realiza junto a la fíbula, cuya fractura es una complicación descrita de la técnica.
- Nervio fibular: su trayecto superficial junto a la cabeza lo hace vulnerable a traumatismos y a la compresión por vendajes.