Descripción general
El perro tiene siete vértebras lumbares, de cuerpo más largo y robusto que las torácicas. L1 sigue a la última torácica (T13) y ya no tiene fóveas costales. Sus procesos transversos son largos, aplanados y se dirigen cranealmente y ventralmente, aumentando de longitud hasta L5 o L6.
Puntos clave
- Cuerpo: largo, con la cara ventral ligeramente aquillada.
- Proceso espinoso: ancho, inclinado cranealmente (a partir de la vértebra anticlinal T11 los procesos espinosos apuntan hacia craneal).
- Procesos articulares: los craneales miran medialmente y los caudales lateralmente, encajando en un plano sagital que permite flexión y extensión pero casi ninguna rotación.
- Procesos mamilares y accesorios: los mamilares se apoyan sobre los procesos articulares craneales; los accesorios son pequeñas proyecciones caudales.
- Canal vertebral: contiene los últimos segmentos torácicos y primeros lumbares de la médula.
Relevancia clínica
La unión toracolumbar (T11-L3) concentra la mayoría de las hernias discales (enfermedad discal intervertebral tipo Hansen I) en razas condrodistróficas como el Teckel, con paraparesia o paraplejia de inicio agudo. Es también región frecuente de fracturas y luxaciones vertebrales por traumatismo. Los procesos espinosos lumbares son referencia para la punción lumbar (L5-L6 en el perro).