Descripción general
El gato tiene siete vértebras lumbares (L1–L7). Son las vértebras de mayor tamaño de la columna y sus cuerpos aumentan de longitud hacia caudal hasta la región lumbar media. Forman una región muy flexible: la flexión y extensión de la columna lumbar alarga la zancada en el galope y da impulso al salto.
Puntos clave
- Cuerpos: largos y algo aplanados dorsoventralmente.
- Procesos transversos: largos, aplanados y dirigidos cranioventralmente. Dan inserción a la musculatura hipaxial (psoas, cuadrado lumbar) y a la aponeurosis de los músculos abdominales.
- Procesos espinosos: más bajos y anchos que los torácicos, inclinados cranealmente.
- Procesos mamilares y accesorios: los mamilares, sobre los procesos articulares craneales, y los accesorios, que se proyectan caudalmente desde el pedículo y se superponen a la vértebra siguiente; ambos anclan los fascículos de la musculatura epaxial.
- L7: más corta, con un extremo caudal ancho que articula con el sacro en la articulación lumbosacra.
- Médula espinal: en el gato termina más caudalmente que en el perro, aproximadamente a la altura de L7, y el saco dural puede continuar dentro del sacro.
Relevancia clínica
- Anestesia epidural: la punción se hace en el espacio lumbosacro. Como la médula y el saco dural llegan más atrás que en el perro, la inyección intratecal accidental es más probable en el gato.
- Enfermedad discal y estenosis lumbosacra: menos frecuentes que en el perro, pero descritas en gatos mayores; causan dolor lumbar, reticencia a saltar y déficits de los miembros pélvicos.
- Linfoma espinal y traumatismos (atropellos) son otras causas de lesión medular lumbar.