Descripción general
El cráneo del gato se divide en la caja craneana (neurocranium), que protege el encéfalo, y el esqueleto facial (viscerocranium), que forma la nariz, las órbitas y la boca. Comparado con el del perro es corto y redondeado, con una cara breve y una caja craneana proporcionalmente grande. La variación entre razas es menor que en el perro, pero las razas braquicéfalas (persa, exótico de pelo corto, himalayo) tienen la cara muy acortada.
Puntos clave
- Órbitas: muy grandes y dirigidas rostralmente, lo que da un amplio campo de visión binocular. El anillo orbitario está incompleto: el proceso cigomático del frontal y el proceso frontal del cigomático casi se tocan y el ligamento orbitario cierra el hueco.
- Arcos cigomáticos: anchos y muy curvados. Junto con la cresta sagital externa y las líneas temporales, dan origen e inserción a los músculos temporal y masetero, potentes en un depredador.
- Hueso occipital: con el foramen magno y los cóndilos occipitales que articulan con el atlas.
- Bulla timpánica (bulla tympanica): grande y redondeada. En el gato un tabique óseo (septum bullae) la divide en un compartimento ventromedial grande y otro dorsolateral pequeño, comunicados por una abertura estrecha.
- Maxilar e incisivo: alojan los dientes superiores. El foramen infraorbitario se abre a la salida de un canal infraorbitario muy corto.
- Dientes superiores: tres incisivos, un canino, tres premolares (P2–P4) y un molar diminuto a cada lado. El cuarto premolar superior (108/208 en el sistema Triadan modificado) es el diente carnicero superior, que corta como una tijera contra el primer molar inferior.
- Articulación temporomandibular: la fosa mandibular del temporal, limitada caudalmente por el proceso retroarticular, encaja el cóndilo de la mandíbula y permite casi solo movimientos de bisagra.
Relevancia clínica
- Síndrome de caída desde altura (high-rise syndrome): los gatos que caen desde varios pisos se golpean el mentón y la cara; son típicas la separación de la sínfisis mandibular, las fracturas del paladar duro y las lesiones dentales.
- Oído medio: los pólipos nasofaríngeos de gatos jóvenes nacen del oído medio o de la tuba auditiva. En la osteotomía ventral de bulla hay que abrir los dos compartimentos; las fibras simpáticas que recorren el oído medio explican el síndrome de Horner tras la cirugía.
- Bloqueos dentales: por la brevedad del canal infraorbitario, la aguja introducida en él puede alcanzar la órbita y perforar el globo ocular.
- Braquicefalia: narinas estenóticas, conductos nasolagrimales angulados (epífora) y alteraciones dentales.
- Enfermedad dental: la reabsorción dentaria y la gingivoestomatitis crónica felina afectan también a los dientes y la encía del maxilar.
En este modelo el cráneo procede de un escaneo de luz estructurada de un ejemplar de gato doméstico (RISD Nature Lab).