Descripción general
El sacro (os sacrum) del gato resulta de la fusión de tres vértebras sacras. Se sitúa entre las alas de los ilíones, con los que forma las articulaciones sacroilíacas, y transmite a la columna el impulso de los miembros pélvicos. Cranealmente articula con L7 y caudalmente con la primera vértebra caudal.
Puntos clave
- Base y promontorio: el extremo craneal del cuerpo de S1; su borde ventral, el promontorio, delimita dorsalmente la entrada de la pelvis.
- Alas del sacro: expansiones laterales de S1 con la superficie auricular, que articula con el ilion.
- Cresta sacra media: formada por los procesos espinosos fusionados.
- Forámenes sacros dorsales y ventrales: dos pares de cada tipo, por donde salen las ramas dorsales y ventrales de los nervios sacros.
- Conducto sacro: continuación del conducto vertebral; aloja los nervios de la cola de caballo y, en el gato, puede contener el final del saco dural.
- Ápice: extremo caudal, que articula con la primera vértebra caudal.
Relevancia clínica
- Luxación sacroilíaca: muy frecuente en los traumatismos pélvicos del gato (atropellos, caídas), a menudo junto con fracturas del coxal. Se estabiliza con tornillos a través del ilion hasta el cuerpo del sacro.
- Luxación sacrocaudal ("tirón de cola"): el estiramiento de los nervios sacros y caudales produce cola flácida y, en casos graves, retención urinaria e incontinencia. El pronóstico depende de la sensibilidad perineal y del tono anal.
- Megacolon: la consolidación defectuosa de fracturas sacras y pélvicas puede estrechar el canal pélvico y provocar estreñimiento crónico.
- Gatos Manx: la mutación responsable de la ausencia de cola puede acompañarse de malformaciones del sacro y de la médula sacra, con incontinencia.