Descripción general
El tarso (ossa tarsi) es el conjunto de huesos cortos del corvejón, entre la tibia y la fíbula, proximalmente, y los metatarsianos, distalmente. El gato tiene siete huesos tarsianos dispuestos en varias filas. En la postura digitígrada normal el tarso queda elevado y la articulación se mantiene en ángulo.
Huesos
- Talo (talus): fila proximal, medial. Su tróclea encaja en la cóclea de la tibia y forma la articulación tarsocrural, donde ocurre casi todo el movimiento del tarso.
- Calcáneo (calcaneus): fila proximal, lateral. Su tuberosidad (tuber calcanei) forma la punta del corvejón y recibe el tendón calcáneo común (gastrocnemio, flexor digital superficial y otros), que extiende el tarso. El sustentáculo del talo sostiene medialmente al talo y guía el tendón del flexor digital profundo.
- Hueso tarsiano central: entre la fila proximal y la distal, en el lado medial.
- Huesos tarsianos I a IV: fila distal; el IV es el mayor y abarca dos niveles en el lado lateral.
Relevancia clínica
- Postura plantígrada: el apoyo del tarso y del metatarso en el suelo es un signo clásico de la neuropatía diabética del gato; también aparece en lesiones del tendón calcáneo común y del nervio ciático.
- Síndrome de caída desde altura: el tarso figura entre las regiones de los miembros lesionadas.
- Osteocondrodisplasia del Scottish Fold: exostosis en la cara plantar del tarso y del metatarso, con rigidez, dolor y cojera.
- Fracturas, luxaciones y lesiones por cizallamiento del tarso tras atropellos, a menudo abiertas.