Descripción general
La escápula (scapula) es un hueso plano y triangular apoyado sobre la pared lateral del tórax craneal. No tiene articulación ósea con el tronco: la mantienen en su sitio los músculos del cinturón escapular (serrato ventral, romboides, trapecio y otros), lo que le permite deslizarse ampliamente durante la marcha y el salto. Distalmente articula con el húmero en la articulación del hombro.
Puntos clave
- Espina de la escápula (spina scapulae): cresta que recorre la cara lateral y la divide en la fosa supraespinosa (craneal) y la fosa infraespinosa (caudal), ocupadas por los músculos del mismo nombre.
- Acromion: extremo distal de la espina. En el gato presenta un proceso hamato (processus hamatus), dirigido ventralmente, y un proceso suprahamato (processus suprahamatus), dirigido caudalmente; dan inserción a la porción acromial del deltoides y al omotransverso.
- Cara medial (costal): con la fosa subescapular para el músculo subescapular y la cara serrata donde se inserta el serrato ventral.
- Borde dorsal: prolongado por el cartílago de la escápula.
- Cavidad glenoidea (cavitas glenoidalis): superficie articular poco profunda para la cabeza del húmero.
- Tubérculo supraglenoideo: origen del bíceps braquial; medialmente, el pequeño proceso coracoides da origen al coracobraquial.
Relevancia clínica
- Fracturas: poco frecuentes, porque la escápula está protegida por una gruesa capa muscular; aparecen en traumatismos de alta energía.
- Luxación dorsal de la escápula: la rotura del serrato ventral y de los músculos que la fijan al tronco, descrita en gatos tras caídas o traumatismos, hace que el borde dorsal se eleve por encima de la línea del dorso al apoyar el miembro.
- Radiografía: la escápula se superpone a la columna y a las primeras costillas en las proyecciones laterales de tórax.