Descripción general
El bovino tiene trece vértebras torácicas (fórmula vertebral C7, T13, L6, S5, Cd18–20). Junto con las costillas y el esternón forman la caja torácica. Sus cuerpos son cortos y sus procesos espinosos, largos y laminares; los de las primeras torácicas forman la base ósea de la cruz (regio interscapularis), entre los bordes dorsales de las escápulas.
Puntos clave
- Cuerpo (corpus vertebrae): corto, con fóveas costales craneales y caudales; la cabeza de cada costilla articula con dos vértebras consecutivas. La última torácica solo tiene fóveas craneales.
- Procesos transversos: cortos, con una fóvea costal transversa para el tubérculo de la costilla del mismo número. En las últimas torácicas llevan procesos mamilares.
- Procesos espinosos: largos, anchos y aplanados, inclinados caudalmente. Los más largos son los de las primeras torácicas y se acortan progresivamente hacia la región lumbar. Dan inserción al ligamento supraespinoso y a los músculos epaxiales.
- Procesos articulares: pequeños, con superficies casi horizontales; en las últimas torácicas adoptan la forma de los lumbares.
- Conducto vertebral: relativamente estrecho; aloja la médula espinal torácica.
Relevancia clínica
- Abscesos de los cuerpos vertebrales: en terneros, la osteomielitis vertebral secundaria a infecciones como la onfalitis o la neumonía puede comprimir la médula espinal, con paresia de los miembros pélvicos, ataxia y dolor a la palpación de la columna.
- Prueba de pinzamiento de la cruz: al pellizcar la piel sobre la cruz, la vaca normal baja el dorso; si se resiste o gime, sugiere dolor abdominal craneal, como en la reticuloperitonitis traumática.
- Postura del dorso: el dorso arqueado (cifosis) es un signo inespecífico de dolor abdominal o de cojera en el ganado.