Descripción general
El bovino tiene trece pares de costillas (costae), uno por cada vértebra torácica. Cada costilla tiene una parte dorsal ósea y un cartílago costal ventral. Los ocho primeros pares son costillas esternales (verdaderas): su cartílago articula directamente con el esternón. Los cinco últimos son asternales (falsas): no llegan al esternón y sus cartílagos forman el arco costal (arcus costalis). Comparadas con las del perro y el gato, las costillas bovinas son anchas y planas, y los espacios intercostales, relativamente estrechos.
Puntos clave
- Cabeza (caput costae): articula con las fóveas costales de dos vértebras consecutivas.
- Cuello y tubérculo: el tubérculo articula con el proceso transverso de la vértebra del mismo número.
- Cuerpo: largo, curvo y ancho; la vena, la arteria y el nervio intercostales discurren por su borde caudal.
- Ángulo: punto de mayor curvatura, donde la costilla cambia de dirección.
- Unión costocondral: entre la parte ósea y el cartílago.
- Tórax y abdomen: como el diafragma se inserta muy cranealmente, las últimas costillas cubren órganos abdominales: el retículo y el rumen a la izquierda, el hígado y el omaso a la derecha.
Relevancia clínica
- Fracturas de costillas en terneros: frecuentes tras partos distócicos con tracción forzada, sobre todo en terneros grandes; pueden causar dificultad respiratoria y lesionar el pulmón o el corazón.
- Desplazamiento del abomaso a la izquierda: el "ping" característico se oye al auscultar y percutir a la vez sobre las últimas costillas izquierdas.
- Resección costal: da acceso a la cavidad torácica, por ejemplo para la pericardiotomía en la pericarditis traumática.