Descripción general
En el caballo el peroneo tercero (m. fibularis tertius) no tiene fibras musculares: es un cordón tendinoso fuerte. Nace en la fosa extensora del fémur junto con el extensor digital largo y desciende por la cara craneal de la tibia, entre el extensor digital largo, que lo cubre, y el tibial craneal, que queda debajo.
En la cara dorsal del tarso forma un ojal por el que pasa el tendón del tibial craneal y se divide en dos ramas:
- Rama dorsal: al extremo proximal del metatarsiano III y al tercer hueso tarsiano.
- Rama lateral: al calcáneo y al cuarto hueso tarsiano.
El modelo no representa el extensor digital largo.
Origen
Fosa extensora del fémur (fossa extensoria), entre el cóndilo lateral y el labio lateral de la tróclea.
Inserción
Extremo proximal del metatarsiano III, tercer y cuarto hueso tarsiano y calcáneo.
Acción
No se contrae: transmite la flexión de la rodilla al tarso, de forma pasiva.
Inervación
Al no tener fibras musculares en el caballo, carece de inervación motora propia. En otras especies lo inerva el nervio peroneo (fibular) profundo (n. fibularis profundus).
Relevancia clínica
- Es el componente craneal del aparato recíproco: con el flexor digital superficial, que es caudal, obliga a que la rodilla y el tarso se flexionen y se extiendan a la vez.
- Su rotura se produce por hiperextensión forzada del tarso, por ejemplo cuando el miembro queda atrapado o tras una caída. Con la rodilla flexionada el tarso puede extenderse, el tendón calcáneo común se afloja y se arruga, y al caminar la parte distal del miembro cuelga. El diagnóstico es clínico y ecográfico; la mayoría de los caballos se recuperan con reposo en box.