Descripción general
Los músculos epaxiales se disponen en tres columnas paralelas, de lateral a medial:
- Iliocostal (m. iliocostalis): del ilion y las vértebras lumbares a las costillas.
- Longísimo (m. longissimus): el más grande, del ilion al cráneo, entre las apófisis transversas y las espinosas.
- Transversoespinal (m. transversospinalis): fascículos cortos junto a las apófisis espinosas (espinal, semiespinal, multífidos, rotadores).
El modelo representa las tres columnas como una sola masa, desde el ilion hasta el axis; en el cuello incluye los músculos dorsales profundos. El gato no tiene ligamento nucal, de modo que la cabeza la sostienen solo estos músculos.
Origen e inserción
Ilion, sacro, apófisis de las vértebras y costillas; cada fascículo salta uno o varios segmentos.
Acción
Extienden y estabilizan la columna vertebral. Si se contraen de un solo lado, la flexionan lateralmente. En el salto y el galope, la extensión de la columna alarga cada tranco.
Inervación
Ramos dorsales de los nervios espinales.
Relevancia clínica
- Los epaxiales lumbares son, junto con el cuádriceps, un sitio habitual de inyección intramuscular en el gato.
- El sarcoma del sitio de inyección felino puede infiltrar estos músculos siguiendo los planos fasciales. Su cirugía exige márgenes amplios (unos 5 cm laterales y dos planos fasciales en profundidad), a veces con las apófisis espinosas dorsales.
- Su volumen se palpa para la puntuación de condición muscular: la atrofia es un signo temprano de enfermedad crónica (enfermedad renal crónica, hipertiroidismo) y de sarcopenia en gatos mayores.
- La debilidad muscular generalizada (miopatía hipopotasémica, déficit de tiamina, miastenia grave) se manifiesta en el gato con ventroflexión del cuello.