Osteocondrosis equina
Trastorno del desarrollo en el que falla la osificación del cartílago de crecimiento articular y quedan defectos o fragmentos de cartílago y hueso (osteocondritis disecante). En el caballo afecta sobre todo al tarso, la babilla y el menudillo de potros y caballos jóvenes.
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Qué es
La osteocondrosis es un fallo de la osificación endocondral: en una zona del cartílago de crecimiento que hay bajo el cartílago articular, el cartílago no se transforma en hueso. En el caballo, la lesión inicial es una necrosis focal del cartílago de crecimiento por fallo del riego de los canales cartilaginosos, que en esa etapa aportan la sangre al cartílago. El cartílago que no se osifica se engrosa y se debilita, se fisura con la carga y puede desprenderse como un fragmento osteocondral: es la osteocondritis disecante (OCD). En otras localizaciones la lesión forma un quiste subcondral.
Las lesiones aparecen muy pronto, en los primeros meses de vida, y muchas regresan solas: en un estudio con potros de sangre caliente, las lesiones del tarso eran definitivas a los 5 meses y las de la babilla a los 8. Es una enfermedad multifactorial: influyen la genética, el crecimiento rápido y el gran tamaño, la dieta (exceso de energía, desequilibrios minerales como la falta de cobre), el ejercicio y los traumatismos sobre un cartílago inmaduro.
A quién afecta
A potros y caballos jóvenes, con más frecuencia de razas de deporte de gran tamaño y crecimiento rápido: caballos de sangre caliente, trotones y purasangres; es menos frecuente en ponis y razas pequeñas. Muchas lesiones se descubren en caballos de 1 a 3 años en las radiografías de compraventa o de selección, a veces sin signos clínicos.
Anatomía implicada
- Tibia: la localización más frecuente en el tarso es la cresta intermedia distal de la tibia, en la articulación tarsocrural; también el maléolo medial.
- Tarso: la cresta troclear lateral del talus (astrágalo), sobre todo su extremo distal, en la misma articulación tarsocrural.
- Fémur: en la babilla, la cresta troclear lateral del fémur es la localización típica de la articulación femororrotuliana; la cresta troclear medial y la rótula se afectan menos. En la articulación femorotibial, el cóndilo medial del fémur es el sitio clásico de los quistes subcondrales.
- Metacarpo y metatarso: en el menudillo, la cresta sagital de la extremidad distal del tercer metacarpiano y del tercer metatarsiano. Los fragmentos de la cara dorsoproximal de la primera falange también se incluyen a menudo en este grupo.
- Con menos frecuencia se afectan la articulación del hombro y las vértebras cervicales, donde la osteocondrosis de los procesos articulares se relaciona con la mielopatía cervical (síndrome de Wobbler).
Signos clínicos
El signo más típico es el derrame articular sin dolor, a menudo bilateral: en el tarso se ve como una distensión blanda de la articulación tarsocrural (bog spavin), y en la babilla como una distensión de la articulación femororrotuliana. La cojera suele ser leve o ausente, y aparece o empeora cuando comienza el entrenamiento. Las lesiones grandes de la babilla en potros pueden causar una cojera más evidente, con dificultad para levantarse. Muchas lesiones son hallazgos radiográficos sin signos clínicos.
Diagnóstico
- Radiografías de las articulaciones típicas, a menudo de los dos lados por la frecuencia de lesiones bilaterales: aplanamiento o defectos del contorno subcondral, fragmentos y quistes.
- Ecografía de la babilla para valorar el cartílago y los fragmentos que todavía no se han osificado.
- Artroscopia: confirma la lesión, valora el cartílago y permite el tratamiento en el mismo acto.
- En los potros pequeños, las radiografías seriadas permiten ver si una lesión regresa o progresa antes de decidir el tratamiento.
Tratamiento y prevención
- Cirugía artroscópica: retirada de los fragmentos y desbridamiento del cartílago y el hueso afectados; es el tratamiento habitual en los caballos con derrame o cojera y en los fragmentos del tarso y el menudillo antes de empezar el entrenamiento.
- Tratamiento conservador con reposo y ejercicio controlado en potros jóvenes con lesiones pequeñas de la babilla, que pueden curar; las lesiones grandes o con fragmentos sueltos necesitan cirugía.
- Prevención: evitar el exceso de energía en la dieta y el crecimiento demasiado rápido, equilibrar los minerales, dar ejercicio regular en pradera de tamaño moderado y seleccionar a los reproductores; algunos libros genealógicos exigen radiografías a los sementales. Como la heredabilidad es baja o moderada, la selección por sí sola no elimina la enfermedad.
- El caballo es un animal de abasto en muchos países y el uso de medicamentos está sujeto a la normativa nacional y a los tiempos de espera.
Estudios clave
- Lepeule et al. (2009), estudio de cohortes en 21 granjas de Normandía (Francia) con 378 potros de 3 razas seguidos desde la gestación hasta el destete. A los 6 meses tenían lesiones ortopédicas del desarrollo el 47 % y osteocondrosis el 36 %. Los potros de sangre caliente tuvieron más riesgo que los purasangres (OR 2,9; IC 95 %: 1,1–7,5 para la osteocondrosis), igual que los de mayor alzada al mes de edad. Ciertas condiciones de ejercicio, como praderas de gran superficie o ejercicio irregular, también aumentaron el riesgo, pero no se encontró asociación con la alimentación, quizá por la poca variación entre granjas. Las granjas se eligieron por conveniencia.
- Denoix et al. (2013), estudio radiográfico de 392 potros de 6 meses de trotón francés, silla francés (sangre caliente) y purasangre, en la misma población. La localización más afectada fue el menudillo del miembro pélvico (28,3 % de los potros), seguido del menudillo torácico en purasangres y silla francés y del carpo y el tarso proximal en trotones; los silla francés fueron los más afectados. Es un estudio descriptivo a una sola edad y muchas lesiones a esta edad todavía pueden regresar.
- Russell et al. (2017), cohorte retrospectiva con radiografías de 1962 purasangres de un año en Australia. La prevalencia de osteocondrosis fue del 23 %: 10 % de las babillas, 6 % de los tarsos y 8 % de los menudillos. Las heredabilidades fueron bajas, de 0 a 0,21, la más alta en la cresta troclear lateral del fémur, y un metaanálisis con estudios previos dio valores de 0,10 a 0,20 según la articulación. Las estimaciones tienen errores estándar amplios.
- Grøndahl y Engeland (1995), cohorte de 753 trotones radiografiados al año de edad y seguidos en su carrera deportiva. Los caballos con osteocondrosis del tarso, fragmentos palmares o plantares del menudillo u otros cambios del menudillo (incluida la osteocondrosis de la cresta sagital) tuvieron menos salidas y ganancias algo menores que los caballos sin cambios radiográficos. Es una sola raza y el resumen no da el tamaño del efecto.
- Laws et al. (1993), estudio retrospectivo de 114 trotones con osteocondrosis de la cresta intermedia distal de la tibia, 58 operados por artroscopia y 56 tratados de forma conservadora, comparados con 456 controles emparejados por año de nacimiento, sexo y padre. En conjunto, los caballos afectados hicieron menos salidas que los controles, pero ganaron lo mismo y no difirieron en el tiempo récord; las hembras sí rindieron menos. Es retrospectivo y el tratamiento no se asignó al azar.
Referencias
- Ross MW, Dyson SJ. Diagnosis and Management of Lameness in the Horse, 2nd ed. Elsevier (2011)
- McIlwraith CW, Nixon AJ, Wright IM. Diagnostic and Surgical Arthroscopy in the Horse, 4th ed. Elsevier (2015)
- Laws EG, Richardson DW, Ross MW, et al. Racing performance of standardbreds after conservative and surgical treatment for tarsocrural osteochondrosis. Equine Vet J 25:199-202 (1993)
- Grøndahl AM, Engeland A. Influence of radiographically detectable orthopedic changes on racing performance in standardbred trotters. J Am Vet Med Assoc 206:1013-7 (1995)
- Dik KJ, Enzerink E, van Weeren PR. Radiographic development of osteochondral abnormalities, in the hock and stifle of Dutch Warmblood foals, from age 1 to 11 months. Equine Vet J Suppl 31:9-15 (1999)
- Lepeule J, Bareille N, Robert C, et al. Association of growth, feeding practices and exercise conditions with the prevalence of Developmental Orthopaedic Disease in limbs of French foals at weaning. Prev Vet Med 89:167-77 (2009)
- Denoix JM, Jacquet S, Lepeule J, et al. Radiographic findings of juvenile osteochondral conditions detected in 392 foals using a field radiographic protocol. Vet J 197:44-51 (2013)
- Russell J, Matika O, Russell T, et al. Heritability and prevalence of selected osteochondrosis lesions in yearling Thoroughbred horses. Equine Vet J 49:282-287 (2017)
- Van Mol B, Janssens S, Oosterlinck M, et al. Genetic factors of equine osteochondrosis and fetlock osteochondral fragments: A scoping review - Part 2. Vet J 308:106258 (2024)