Topografía
Cada lóbulo se apoya en la cara lateral de la tráquea, caudal a la laringe y medial a la arteria carótida común. En el gato los dos lóbulos normalmente no están unidos por un istmo. Junto a cada lóbulo hay dos glándulas paratiroides: la externa, en el polo craneal, y la interna, incluida en el tejido tiroideo. Puede existir tejido tiroideo accesorio (ectópico) desde la base de la lengua hasta la base del corazón.
Relevancia clínica
- Hipertiroidismo: la endocrinopatía más frecuente del gato mayor, debida casi siempre a hiperplasia adenomatosa o adenoma funcional; en la mayoría de los casos (≈70 %) están afectados ambos lóbulos y el carcinoma supone menos del 3 %. Causa pérdida de peso con apetito aumentado, taquicardia, hipertensión e hipertrofia cardiaca secundaria, y puede enmascarar una enfermedad renal crónica al aumentar la filtración glomerular.
- Palpación: en el gato sano los lóbulos no se palpan. Un nódulo tiroideo se busca deslizando los dedos a ambos lados de la tráquea desde la laringe hasta la entrada del tórax; los lóbulos agrandados, de fijación laxa, pueden descender hacia la abertura torácica.
- Tejido ectópico: el tejido tiroideo accesorio hiperfuncional, a veces intratorácico, explica algunos fracasos de la tiroidectomía. La gammagrafía con pertecnetato de tecnecio-99m localiza todo el tejido activo.
- Tratamiento: metimazol o carbimazol, dieta restringida en yodo, yodo radiactivo (I-131, tratamiento curativo de elección) o tiroidectomía, que debe preservar al menos una glándula paratiroides externa para evitar la hipocalcemia.
Modelo 3D
Forma esquemática (fidelidad ilustrativa), situada a partir de referencias del esqueleto y de los órganos escaneados. Sirve para la topografía, no para la morfología fina.