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Reabsorción dental felina

Destrucción progresiva de los tejidos duros del diente por odontoclastos, que avanza desde la raíz o el cuello hacia la corona. Es una de las enfermedades dentales más frecuentes del gato, dolorosa y a menudo oculta; se diagnostica con radiografía dental.

Patología · DegenerativaGato

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

En la reabsorción dental, células llamadas odontoclastos destruyen el cemento, la dentina y finalmente el esmalte de un diente permanente. Se conocía antes como "lesión odontoclástica reabsortiva felina" o "lesión del cuello". La causa no está aclarada; se han estudiado factores dietéticos (como el exceso de vitamina D) y el envejecimiento, sin conclusiones firmes. La lesión suele empezar en la superficie de la raíz, cerca de la unión entre el esmalte y el cemento, y avanza; cuando alcanza la corona, la pulpa queda expuesta a la boca y el diente duele. El American Veterinary Dental College clasifica las lesiones por su aspecto radiográfico:

  • Tipo 1: zona radiolúcida focal o multifocal con el resto de la raíz y el espacio del ligamento periodontal normales; se asocia a inflamación (periodontitis, gingivoestomatitis).
  • Tipo 2: la raíz pierde su radiodensidad y el espacio periodontal desaparece, porque el diente se fusiona con el hueso (anquilosis) y se sustituye poco a poco por hueso (reabsorción por reemplazo).
  • Tipo 3: combina rasgos de ambos tipos en distintas raíces del mismo diente.

Además se gradúa la extensión en estadios 1 a 5, desde una pérdida mínima de cemento o esmalte hasta la desaparición de la corona con solo restos radiculares bajo la encía.

A quién afecta

Gatos adultos; es muy frecuente y su prevalencia aumenta con la edad. Varios dientes pueden estar afectados en el mismo gato. Los terceros premolares inferiores son los dientes afectados con más frecuencia, aunque puede afectar a cualquier diente.

Anatomía implicada

  • Dientes y alvéolos: la lesión destruye cemento y dentina de la raíz y la corona; en el tipo 2 el hueso alveolar de la mandíbula o del maxilar sustituye la raíz.
  • Encía: el tejido gingival inflamado y proliferativo suele rellenar el defecto de la corona en el cuello del diente.
  • Mandíbula y maxilar: la radiografía intraoral muestra la relación entre la raíz, el ligamento periodontal y el hueso alveolar.

Signos clínicos

Muchos gatos no muestran signos evidentes, porque esconden el dolor. Algunos presentan masticación de un solo lado, caída de comida, preferencia por la comida blanda, salivación, movimientos o temblor de la mandíbula al tocar el diente, halitosis y pérdida de apetito. En la exploración se ve un defecto en el cuello del diente, a menudo cubierto por encía enrojecida o hiperplásica.

Diagnóstico

  • Exploración oral bajo anestesia: se recorre cada diente con una sonda dental o explorador; un defecto en la corona o en el cuello con encía hiperplásica es característico. Al tocarlo con la sonda, aun bajo anestesia, puede producirse un reflejo de temblor de la mandíbula.
  • Radiografía dental intraoral de toda la boca: imprescindible, porque muchas lesiones solo afectan a la raíz y son invisibles en la exploración; permite clasificar el tipo y elegir el tratamiento.

Tratamiento

No hay tratamiento que detenga la reabsorción; las restauraciones fracasan. Los dientes afectados con signos clínicos o con la lesión expuesta a la boca se tratan quirúrgicamente:

  • Tipo 1 y tipo 3: extracción completa del diente, incluidas todas las raíces, por lo general mediante técnica quirúrgica con colgajo.
  • Tipo 2: cuando no hay periodontitis, enfermedad endodóntica ni estomatitis, puede hacerse una amputación de la corona con retención intencionada de la raíz, dejando que el resto de la raíz se siga reabsorbiendo y sustituyendo por hueso.

Las lesiones solo radiculares sin signos ni exposición se pueden vigilar con radiografías periódicas. Tras el tratamiento el gato suele comer mejor y recuperar actividad; se recomiendan revisiones dentales anuales con radiografías.

Estudios clave

  • Guía de la FelineVMA (Lobprise et al., 2025): es la guía de referencia actual sobre salud oral del gato. Recoge prevalencias publicadas de reabsorción dental del 28,5 % al 67 %, considera imprescindible la radiografía intraoral de toda la boca, recomienda la extracción completa en el tipo 1 y la amputación de la corona en el tipo 2, y reserva la vigilancia para lesiones solo radiculares, sin extensión a la corona ni dolor a la exploración.
  • Lommer y Verstraete (2000), estudio retrospectivo de radiografías de toda la boca en 265 gatos. El 60,8 % tenía al menos una lesión de reabsorción (567 dientes en total). Las lesiones no se asociaron a lucencias periapicales, lo que apoya la amputación de la corona con retención de la raíz en casos seleccionados. Son pacientes dentales de un hospital de referencia.
  • Eriksson et al. (2024), estudio de exactitud diagnóstica en los cadáveres de 144 gatos adultos sin dueño, a los que se hizo exploración oral, radiografía dental y tomografía computarizada de haz cónico. La exploración oral detectó solo el 36 % de las lesiones, la radiografía el 78,9 % y la tomografía el 99,5 %, con una especificidad cercana al 100 % en las tres. La prevalencia estimada fue del 40 % de los gatos y del 6,1 % de los dientes.
  • Vapalahti et al. (2024), estudio de casos y controles en Finlandia con 202 gatos con reabsorción y 742 controles, todos explorados bajo sedación. El riesgo aumentó con la edad (del 14,7 % en el grupo más joven al 25,3 % en el de más edad) y con la gingivitis o la periodontitis acompañadas de sarro (OR 2,49 y 3,70). El cornish rex, el europeo y el ragdoll tuvieron más riesgo, y el grupo persa-exótico menos. Los datos proceden de una encuesta a tutores sobre diagnósticos veterinarios.
  • Girard et al. (2010), 64 gatos sanos alimentados toda su vida con pienso seco, con radiografías dentales completas y medición de vitamina D (25-OH-D) en sangre. Los gatos con más de 5 lesiones tenían concentraciones más bajas que los gatos sin lesiones, de modo que el estudio no apoya que un exceso de vitamina D cause la reabsorción. Es una muestra pequeña de una sola colonia.

Referencias

  1. Reiter AM, Mendoza KA. Feline odontoclastic resorptive lesions: an unsolved enigma in veterinary dentistry. Vet Clin North Am Small Anim Pract 32:791-837 (2002)
  2. DuPont GA, DeBowes LJ. Comparison of periodontitis and root replacement in cat teeth with resorptive lesions. J Vet Dent 19:71-75 (2002)
  3. American Veterinary Dental College: Nomenclature (tooth resorption)
  4. Verstraete FJM, Lommer MJ, Arzi B. Oral and Maxillofacial Surgery in Dogs and Cats, 2nd ed. Elsevier (2020)
  5. Lobprise H, St Denis K, Anderson JG, et al. 2025 FelineVMA feline oral health and dental care guidelines. J Feline Med Surg 27(11):1098612X251398793 (2025)
  6. Lommer MJ, Verstraete FJ. Prevalence of odontoclastic resorption lesions and periapical radiographic lucencies in cats: 265 cases (1995-1998). J Am Vet Med Assoc 217:1866-1869 (2000)
  7. Eriksson J, Denwood M, Nielsen SS, et al. Accuracy of three diagnostic tests to detect tooth resorption in unowned unsocialised cats in Denmark. J Small Anim Pract 65:387-393 (2024)
  8. Vapalahti K, Neittaanmäki H, Lohi H, et al. A large case-control study indicates a breed-specific predisposition to feline tooth resorption. Vet J 305:106133 (2024)
  9. Girard N, Servet E, Hennet P, et al. Tooth resorption and vitamin D3 status in cats fed premium dry diets. J Vet Dent 27:142-147 (2010)
Material de estudio. No reemplaza el diagnóstico ni la consulta veterinaria.Editar en GitHub