Papera equina
Infección muy contagiosa por Streptococcus equi subsp. equi que causa fiebre y abscesos en los linfonodos de la cabeza. Algunos caballos recuperados siguen portando la bacteria en las bolsas guturales sin signos y son el origen de nuevos brotes.
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Qué es
La papera equina (adenitis equina, en inglés strangles) es una infección de las vías respiratorias altas y de sus linfonodos causada por Streptococcus equi subsp. equi, una bacteria adaptada a los équidos. Entra por la boca o la nariz, se fija en el tejido linfoide de la faringe y en pocas horas llega a los linfonodos mandibulares y retrofaríngeos, donde forma abscesos. Los mandibulares suelen abrirse al exterior bajo la mandíbula; los retrofaríngeos drenan a menudo hacia las bolsas guturales, donde el pus puede acumularse (empiema) y espesarse en concreciones (condroides).
En torno a un 10 % de los caballos que se recuperan quedan como portadores: albergan la bacteria en las bolsas guturales sin signos durante meses o años y la eliminan de forma intermitente. Son la principal causa de que la enfermedad se mantenga y llegue a explotaciones libres.
Las complicaciones incluyen la papera bastarda (abscesos en otros linfonodos, como los mesentéricos o los mediastínicos, o en órganos), la púrpura hemorrágica (una vasculitis por inmunocomplejos con edemas y hemorragias), miopatías y la obstrucción de las vías respiratorias por los linfonodos aumentados de tamaño, que da nombre a la enfermedad en inglés.
A quién afecta
Caballos, asnos y mulos de todas las edades, con más casos en los jóvenes. Los brotes suelen empezar tras la llegada de un caballo nuevo, a menudo un portador sano. Se contagia por contacto directo y a través de bebederos, comederos, material, ropa y manos.
Anatomía implicada
- Mandíbula: entre sus dos ramas, en el espacio intermandibular, están los linfonodos mandibulares, que se palpan aumentados, calientes y dolorosos y donde se forman y se abren la mayoría de los abscesos. Detrás de las ramas, bajo la base del cráneo, están los linfonodos retrofaríngeos y las bolsas guturales.
- Bolsas guturales: divertículos de la trompa auditiva propios de los équidos, situados entre la base del cráneo, la faringe y el atlas. Los linfonodos retrofaríngeos mediales están en contacto con su suelo, por lo que sus abscesos se abren hacia ellas. Son el lugar de persistencia de la bacteria en los portadores y donde se toman las muestras para detectarlos.
- Tráquea: los abscesos retrofaríngeos comprimen la faringe y la laringe y pueden obstruir el paso del aire; en esos casos se hace una traqueotomía de urgencia en la unión de los tercios proximal y medio del cuello.
Signos clínicos
- Fiebre alta, decaimiento y falta de apetito, a menudo uno o dos días antes de que el caballo empiece a eliminar la bacteria.
- Secreción nasal mucopurulenta.
- Linfonodos mandibulares aumentados de tamaño y dolorosos, que acaban abscedando y drenando pus espeso.
- Disfagia, cabeza extendida, ruido respiratorio y, si los linfonodos retrofaríngeos están muy aumentados, dificultad respiratoria.
- Formas leves en caballos con inmunidad parcial, con poca fiebre y apenas aumento de los linfonodos.
Diagnóstico
- PCR cuantitativa y cultivo del pus de un absceso, de un hisopo nasofaríngeo o de un lavado nasofaríngeo en los casos agudos.
- Detección de portadores: endoscopia de las bolsas guturales con lavado y PCR, que es mucho más sensible que el hisopo nasal. La PCR detecta también bacterias muertas, por lo que un positivo tras el tratamiento se confirma con cultivo o nuevos muestreos.
- Serología: los ELISA frente a los antígenos A y C sirven para detectar caballos expuestos, por ejemplo antes de entrar en una explotación; los títulos frente a la proteína SeM ayudan a valorar la púrpura hemorrágica o los abscesos metastásicos.
- Ecografía de los linfonodos y, en la papera bastarda, ecografía abdominal o torácica.
Tratamiento y prevención
- Casos sin complicaciones: la mayoría se resuelve sin antibióticos. Reposo, alimento blando y húmedo, antiinflamatorios no esteroideos, compresas calientes para que maduren los abscesos y drenaje y lavado de los que están maduros.
- Antibióticos (sobre todo penicilina): en la fase de fiebre antes de que se formen los abscesos, en caballos con dificultad respiratoria o disfagia grave y en las complicaciones. Darlos con los abscesos ya formados puede retrasar su maduración. Las recomendaciones se basan sobre todo en la opinión de expertos.
- Portadores: lavado de las bolsas guturales, extracción de los condroides por endoscopia y penicilina local y sistémica, hasta obtener resultados negativos.
- Control de brotes: aislar a los enfermos, separar a los expuestos de los no expuestos, controlar la temperatura a diario para detectar nuevos casos pronto, cuarentena y pruebas a los caballos que llegan, y no levantar las restricciones hasta descartar portadores.
- Vacunas: hay vacunas vivas atenuadas y una vacuna recombinante de subunidades que permite distinguir a los vacunados de los infectados (DIVA). Reducen los casos y su gravedad, pero no siempre evitan la infección, y no se recomienda vacunar a caballos con títulos altos frente a SeM por el riesgo de púrpura hemorrágica.
- El uso de medicamentos en caballos está sujeto a la normativa de cada país y a los tiempos de espera. En la UE el caballo se considera especie de abasto, y su documento de identificación (pasaporte) indica si está excluido del sacrificio para consumo humano, lo que determina qué medicamentos pueden administrarse.
Estudios clave
- Consenso del ACVIM (Boyle et al., 2018): actualiza la guía de 2005 sobre signos, patogenia, epidemiología, tratamiento, complicaciones y control. Destaca el papel de los portadores, redefine la prueba de referencia para detectar la infección con la PCR y la serología, insiste en el uso prudente de los antibióticos y vincula la vacunación con los programas de control. Es una opinión de expertos.
- Houben et al. (2023), revisión sistemática y metaanálisis de 10 brotes (8 publicados). El número reproductivo básico estimado fue de 2,2 (IC 95 %: 1,9–2,5), y de 2,7 (IC 95 %: 2,1–3,3) al incluir los brotes en que enfermaron todos los caballos. Sirve para calcular la cobertura vacunal necesaria. La mayoría de las estimaciones se basan solo en el tamaño final del brote y pueden infravalorar la contagiosidad.
- Boyle et al. (2017), estudio diagnóstico en 44 caballos convalecientes muestreados a la vez en la nasofaringe y en las bolsas guturales. La amplificación isotérmica de ADN (LAMP) fue positiva en 1 de 41 hisopos nasofaríngeos, 6 de 38 lavados nasofaríngeos y 24 de 44 lavados de las bolsas guturales, en los que la detección fue 51 veces más probable (OR 51,0). En los lavados de las bolsas, la PCR en tiempo real fue positiva en 18 de 44 y el cultivo solo en 4 de 44. Es un solo grupo de caballos.
- Robinson et al. (2020), cuatro estudios de desafío experimental en ponis con la vacuna recombinante Strangvac frente a un placebo con adyuvante. Los 36 ponis control enfermaron; con la vacuna quedaron protegidos 5 de 16 a las 2 semanas de la segunda dosis, 7 de 12 a los 2 meses y 15 de 16 (94 %) a las 2 semanas de la tercera dosis. La respuesta no interfirió con el ELISA de exposición (DIVA). Es una infección experimental en ponis, y el estudio lo financió el fabricante, con autores vinculados a él.
- Mitchell et al. (2021), análisis genómico de 670 aislados de S. equi de 19 países. Mostró numerosas transmisiones entre regiones y países ligadas a los movimientos de caballos, impulsadas por portadores que parecen sanos y rara vez se detectan en los reconocimientos previos a la compra o al transporte. Es un estudio de genética de poblaciones, no clínico, y uno de los autores trabaja para un fabricante de vacunas.
Referencias
- Sellon DC, Long MT. Equine Infectious Diseases, 2nd ed. Elsevier (2014)
- Boyle AG, Timoney JF, Newton JR, et al. Streptococcus equi Infections in Horses: Guidelines for Treatment, Control, and Prevention of Strangles-Revised Consensus Statement. J Vet Intern Med 32:633-647 (2018)
- Houben RMAC, van Maanen K, Kemp-Symonds JG, et al. Estimation of the basic reproduction number for Streptococcus equi spp. equi outbreaks by meta-analysis of strangles outbreak reports. Equine Vet J 55:506-514 (2023)
- Boyle AG, Stefanovski D, Rankin SC. Comparison of nasopharyngeal and guttural pouch specimens to determine the optimal sampling site to detect Streptococcus equi subsp equi carriers by DNA amplification. BMC Vet Res 13:75 (2017)
- Robinson C, Waller AS, Frykberg L, et al. Intramuscular vaccination with Strangvac is safe and induces protection against equine strangles caused by Streptococcus equi. Vaccine 38:4861-4868 (2020)
- Mitchell C, Steward KF, Charbonneau ARL, et al. Globetrotting strangles: the unbridled national and international transmission of Streptococcus equi between horses. Microb Genom 7:000528 (2021)
- Newton JR, Verheyen K, Talbot NC, et al. Control of strangles outbreaks by isolation of guttural pouch carriers identified using PCR and culture of Streptococcus equi. Equine Vet J 32:515-26 (2000)