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Pectus excavatum

Deformidad congénita en la que el esternón caudal y los cartílagos costales se desplazan hacia dorsal y aplanan el tórax en sentido dorsoventral. Los casos leves no dan signos; los graves comprimen el corazón y los pulmones.

Patología · Congénita / del desarrolloPerroGato

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

El pectus excavatum (tórax en embudo) es una deformidad congénita de la pared torácica en la que las esternebras caudales y sus cartílagos costales se desvían hacia dorsal, hacia el interior del tórax. El resultado es un tórax estrecho en sentido dorsoventral y, en los casos graves, desplazamiento y compresión del corazón y los pulmones. La causa no está clara; se han propuesto un desequilibrio en la tracción del diafragma y de los músculos que se insertan en el esternón y un desarrollo anormal de los cartílagos. Puede presentarse junto con el síndrome del "cachorro nadador".

A quién afecta

Cachorros; por lo general se detecta en las primeras semanas o meses de vida. Las razas braquicéfalas (bulldog inglés, bulldog francés, pug, boston terrier) están sobrerrepresentadas, pero aparece en otras razas.

Anatomía implicada

El esternón del perro tiene ocho esternebras: el manubrio, seis esternebras intermedias y el proceso xifoides, unidas por cartílagos interesternebrales. Con él articulan los cartílagos costales de las costillas 1 a 9. En el pectus excavatum las esternebras caudales y los cartílagos unidos a ellas se doblan hacia dorsal, de modo que el suelo del tórax sube hacia la columna vertebral. El corazón suele desplazarse hacia un lado, por lo general el izquierdo.

Signos clínicos

Los casos leves no tienen signos clínicos, salvo una depresión palpable del esternón caudal. Los casos graves muestran disnea, taquipnea, intolerancia al ejercicio, retraso del crecimiento, infecciones respiratorias recurrentes y, a veces, un soplo cardíaco causado por el desplazamiento del corazón. Conviene buscar otras anomalías congénitas.

Diagnóstico

  • Palpación de un esternón caudal plano o cóncavo.
  • Radiografías de tórax (lateral y ventrodorsal): muestran la desviación dorsal del esternón y el desplazamiento del corazón. Para graduar la gravedad se usan índices que comparan el ancho y la altura del tórax o la distancia esternón-vértebra con el tamaño de un cuerpo vertebral.
  • Ecocardiografía si hay soplo, para descartar una cardiopatía concomitante.

Tratamiento

Los casos asintomáticos o leves pueden no necesitar tratamiento; en cachorros muy jóvenes se ha usado la compresión lateral suave del tórax por parte del tutor mientras los cartílagos son flexibles. Los casos moderados o graves en cachorros jóvenes se tratan con una férula externa: suturas pasadas alrededor de las esternebras tiran del esternón hacia ventral, hacia una férula rígida moldeada al tórax, que se deja unas semanas mientras el tórax, aún flexible, se remodela. Los perros mayores con un tórax rígido pueden requerir corrección quirúrgica con osteotomías esternales y fijación interna. El pronóstico es bueno si se trata a tiempo.

En el gato

El pectus excavatum también aparece en gatitos y se detecta en las primeras semanas o meses de vida. Debe distinguirse del síndrome del gatito de tórax plano, en el que todo el tórax se aplana en sentido dorsoventral sin la desviación focal del esternón caudal; ambos pueden coexistir, se han descrito con más frecuencia en el burmés y el bengalí, y en camadas emparentadas, lo que sugiere un componente hereditario. Muchos gatitos con formas leves no tienen signos y mejoran con el crecimiento; los graves presentan disnea, intolerancia al ejercicio y retraso del crecimiento, y pueden morir. El tórax del gatito es muy flexible, por lo que la férula externa con suturas alrededor del esternón da buenos resultados cuando se aplica pronto. Se recomienda no criar con los gatos afectados ni repetir los mismos cruces.

Estudios clave en el gato

  • Charlesworth y Sturgess (2012), registros de vacunación: 12 de 244 gatitos bengalí tenían deformidades de la pared torácica (5 pectus excavatum, 6 concavidades unilaterales y 1 escoliosis), más que los domésticos de pelo corto. Los pedigríes mostraron antepasados comunes.
  • Holst et al. (2026), TC y estudio anatomopatológico de gatitos bengalí afectados y cuestionario a criadores sobre 311 camadas en Suecia. Hubo gatitos afectados en el 12 % de las camadas, el 72 % eran machos y la mortinatalidad y las muertes en las primeras 24 horas fueron más frecuentes en las camadas afectadas (20 % frente a 12 %). Sobrevivieron dos tercios de los gatitos afectados, y la frecuencia variaba según el padre, lo que sugiere una base genética. Los datos proceden de los criadores.
  • Charlesworth et al. (2016), estudio prospectivo de 10 gatitos de 10 a 15 semanas con pectus excavatum moderado o grave valorados por TC. Los índices radiográficos se aproximaban a las medidas de la TC pero se correlacionaban mal con los signos clínicos; las deformidades en la línea media daban signos más graves que las desviadas a un lado. 6 de 7 gatitos graves con férula durante 4 semanas tuvieron un resultado excelente a medio plazo. La muestra es muy pequeña.
  • Heidgerd et al. (2026), 25 gatos menores de 20 semanas tratados con férula externa. 19 de 25 tenían taquipnea o intolerancia al ejercicio y sobrevivieron 24 de 25. El índice frontosagital bajó de 5,44 a 2,09 y el vertebral subió de 4,45 a 8,47, y los signos clínicos se resolvieron en todos. La férula se mantuvo una mediana de 28 días; las complicaciones fueron neumotórax, rotura de suturas, dermatitis, defecto persistente y una muerte.

Referencias

  1. Fossum TW. Small Animal Surgery, 5th ed. Elsevier (2018)
  2. Johnston SA, Tobias KM. Veterinary Surgery: Small Animal, 2nd ed. Elsevier (2018)
  3. Fossum TW, Boudrieau RJ, Hobson HP, Rudy RL. Surgical correction of pectus excavatum, using external splintage in two dogs and a cat. J Am Vet Med Assoc 195:91-97 (1989)
  4. Charlesworth TM, Sturgess CP. Increased incidence of thoracic wall deformities in related Bengal kittens. J Feline Med Surg 14:365-368 (2012)
  5. Holst BS, Mikko S, Gustavsson MH, et al. Thoracic wall deformity in Bengal cats - Morphological findings and results from a breeder questionnaire. Vet J 317:106669 (2026)
  6. Charlesworth TM, Schwarz T, Sturgess CP. Pectus excavatum: computed tomography and medium-term surgical outcome in a prospective cohort of 10 kittens. J Feline Med Surg 18:613-619 (2016)
  7. Heidgerd KM, Casale S, Van Hatten R. Outcome and complications associated with correction of pectus excavatum using external coaptation in cats less than 20 weeks of age: 25 cases (2010-2024). Vet Surg (epub ahead of print) (2026)
Material de estudio. No reemplaza el diagnóstico ni la consulta veterinaria.Editar en GitHub