Síndrome navicular
Dolor crónico de la región palmar del casco por lesiones del hueso navicular y de las estructuras que lo rodean (aparato podotroclear). Es una de las causas más frecuentes de cojera bilateral de los miembros torácicos en caballos adultos.
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Qué es
El síndrome navicular (podotroclosis, dolor palmar del pie) agrupa las lesiones del aparato podotroclear: el hueso navicular (sesamoideo distal), sus ligamentos (los ligamentos sesamoideos colaterales y el ligamento sesamoideo distal impar), la bolsa navicular y la porción del tendón flexor digital profundo que se desliza sobre el hueso. El término "enfermedad navicular" se reserva para la degeneración del propio hueso: remodelación del borde distal, erosión del fibrocartílago de la cara flexora, esclerosis de la cavidad medular y adherencias con el tendón.
Su origen se atribuye sobre todo a la sobrecarga mecánica repetida: el tendón flexor digital profundo comprime el hueso navicular contra la segunda falange al final del apoyo. Las conformaciones que aumentan esa presión, como la pinza larga con talones bajos y el eje casco-cuartilla quebrado hacia atrás, se consideran factores de riesgo. Con la resonancia magnética se ha visto que muchos caballos con "síndrome navicular" tienen en realidad lesiones del tendón o de los ligamentos, solas o junto a las del hueso.
A quién afecta
A caballos adultos, sobre todo entre los 4 y los 15 años, de razas de deporte y de trabajo: cuarto de milla, purasangre y caballos de sangre caliente (warmblood). Es rara en ponis y poco frecuente en los miembros pélvicos. Los caballos de salto, con giros y apoyos bruscos, se consideran de más riesgo.
Anatomía implicada
- Falanges del miembro torácico: el hueso navicular (sesamoideo distal) se sitúa en la cara palmar de la articulación interfalangiana distal, entre la segunda y la tercera falange, y actúa como polea para el tendón flexor digital profundo. Su borde distal se une a la tercera falange por el ligamento impar y sus extremos, a la primera falange por los ligamentos sesamoideos colaterales. La articulación interfalangiana distal se comunica con el hueso y su inflamación forma parte del diagnóstico diferencial.
- Músculo flexor digital profundo: su tendón pasa sobre la cara flexora del hueso navicular, separado de él por la bolsa navicular, y se inserta en la superficie flexora de la tercera falange. Las lesiones del tendón (lesiones centrales, fisuras sagitales y abrasiones de la cara dorsal) son muy frecuentes a la altura del hueso.
- Cascos (ungulae): el aparato podotroclear se encuentra dentro de la caja córnea, por encima de la ranilla y entre los talones. La forma del casco (talones bajos o contraídos, pinza larga) influye en la carga sobre el hueso.
Signos clínicos
Cojera insidiosa y a menudo intermitente de los miembros torácicos, casi siempre bilateral aunque uno de ellos cojee más; por eso el caballo puede parecer solo "rígido" o "corto" de paso. La cojera empeora en círculo sobre suelo duro, con el miembro afectado por dentro. El caballo tiende a apoyar primero la pinza para descargar los talones y puede adelantar alternativamente un miembro en reposo. La presión con la pinza de cascos sobre el tercio medio de la ranilla puede ser dolorosa, aunque es un signo poco fiable. Con el tiempo, los cascos se vuelven más estrechos y con talones contraídos.
Diagnóstico
- Examen de cojera con trote en línea recta y en círculo sobre suelo duro y blando, y prueba de flexión distal.
- Anestesia diagnóstica: el bloqueo de los nervios digitales palmares suele eliminar la cojera; la anestesia de la bolsa navicular y de la articulación interfalangiana distal ayuda a localizarla, pero no es específica porque el anestésico difunde a estructuras vecinas.
- Radiografías (lateromedial, dorsoproximal-palmarodistal oblicua y la proyección tangencial palmaroproximal-palmarodistal oblicua o skyline): invaginaciones sinoviales agrandadas en el borde distal, fragmentos, quistes, esclerosis medular y defectos de la cortical flexora. Hay caballos sanos con cambios radiográficos y caballos cojos con radiografías normales.
- Resonancia magnética: es el método de referencia; muestra las lesiones del hueso, del tendón, de los ligamentos y de la bolsa. La tomografía computarizada y la bursoscopia son alternativas en algunos centros.
Tratamiento y prevención
- Herraje y recorte correctivos: acortar la pinza, facilitar el despegue (breakover), dar apoyo a los talones y corregir el eje casco-cuartilla; a veces se usan herraduras de huevo o cuñas.
- Antiinflamatorios no esteroideos en las fases de dolor y reposo y ejercicio controlado si hay lesión del tendón o de los ligamentos.
- Inyección de corticoides (con o sin ácido hialurónico) en la bolsa navicular o en la articulación interfalangiana distal; su efecto depende del tipo de lesión.
- Bisfosfonatos (tiludronato, clodronato), que inhiben la reabsorción ósea; la evidencia procede de pocos ensayos pequeños.
- Neurectomía digital palmar como último recurso en los casos que no responden: elimina la sensibilidad del talón, pero puede causar neuromas dolorosos y no es adecuada si hay lesiones graves del tendón flexor digital profundo, por riesgo de rotura. Las normas de competición pueden restringir la participación de caballos neurectomizados.
- El caballo es un animal de abasto en muchos países y el uso de medicamentos está sujeto a la normativa nacional y a los tiempos de espera. En la UE, el documento de identificación (pasaporte) del équido indica si está excluido del sacrificio para consumo humano, y eso decide qué medicamentos se le pueden administrar.
Estudios clave
- Dyson y Murray (2007), estudio de resonancia magnética de 264 caballos con dolor del pie. Había lesiones del tendón flexor digital profundo en el 82,6 % de los miembros, sobre todo a la altura del ligamento sesamoideo colateral (59,4 %) y del hueso navicular (59,0 %). Las lesiones del ligamento impar (38,2 %) fueron más frecuentes que las del ligamento sesamoideo colateral (10,5 %), y ambas se asociaron a anomalías del hueso navicular. Muestra que el hueso, el tendón y los ligamentos se lesionan juntos. Es una serie de un centro de referencia, sin controles sanos.
- Parkes et al. (2015), estudio retrospectivo de 702 caballos con dolor del pie diagnosticado por resonancia magnética, en cinco grupos de diagnóstico (62 con lesión primaria del hueso navicular). La exploración clínica, la respuesta a la anestesia diagnóstica y el grado radiográfico del hueso navicular no distinguieron las lesiones del aparato podotroclear de otras causas de dolor del pie. Los caballos con lesión del tendón flexor digital profundo mostraron dolor al girar con más frecuencia. Es un único centro de referencia.
- Denoix et al. (2003), ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de tiludronato intravenoso durante 10 días en 73 caballos con enfermedad navicular (50 en el análisis final de eficacia). La dosis de 1 mg/kg mejoró la cojera y permitió volver a la actividad normal a los 2–6 meses, con más eficacia en los casos recientes; la dosis de 0,5 mg/kg no fue eficaz. El diagnóstico fue radiográfico, sin resonancia magnética, y casi un tercio de los caballos no entró en el análisis.
- Mitchell et al. (2019), ensayo aleatorizado y ciego con 12 caballos de competición con síndrome navicular: clodronato (n = 6) o placebo (n = 6). El clodronato redujo levemente la cojera de los miembros torácicos a la semana y los entrenadores notaron más mejoría del rendimiento a las 8 semanas, sin cambios en los marcadores de remodelación ósea. Es un ensayo muy pequeño y dos caballos del grupo control recibieron infiltraciones articulares.
- Marsh et al. (2012), serie retrospectiva de 101 caballos con síndrome navicular estudiados con resonancia magnética de alto campo y tratados con inyección de corticoide y ácido hialurónico en la bolsa navicular. El 75 % volvió a su uso previo durante una media de 9,7 meses y el 35 % estaba sano al final del seguimiento. Respondieron mejor los caballos con menos de 6 meses de cojera y los que tenían lesión primaria del tendón o bursitis; las adherencias y las lesiones múltiples empeoraron el resultado. No tiene grupo control.
Referencias
- Ross MW, Dyson SJ. Diagnosis and Management of Lameness in the Horse, 2nd ed. Elsevier (2011)
- Denoix JM, Thibaud D, Riccio B. Tiludronate as a new therapeutic agent in the treatment of navicular disease: a double-blind placebo-controlled clinical trial. Equine Vet J 35:407-13 (2003)
- Dyson S, Murray R. Magnetic resonance imaging evaluation of 264 horses with foot pain: the podotrochlear apparatus, deep digital flexor tendon and collateral ligaments of the distal interphalangeal joint. Equine Vet J 39:340-3 (2007)
- Marsh CA, Schneider RK, Sampson SN, et al. Response to injection of the navicular bursa with corticosteroid and hyaluronan following high-field magnetic resonance imaging in horses with signs of navicular syndrome: 101 cases (2000-2008). J Am Vet Med Assoc 241:1353-64 (2012)
- Parkes R, Newton R, Dyson S. Is there an association between clinical features, response to diagnostic analgesia and radiological findings in horses with a magnetic resonance imaging diagnosis of navicular disease or other injuries of the podotrochlear apparatus? Vet J 204:40-6 (2015)
- Gutierrez-Nibeyro SD, Werpy NM, White NA 2nd, et al. Outcome of palmar/plantar digital neurectomy in horses with foot pain evaluated with magnetic resonance imaging: 50 cases (2005-2011). Equine Vet J 47:160-4 (2015)
- Mitchell A, Wright G, Sampson SN, et al. Clodronate improves lameness in horses without changing bone turnover markers. Equine Vet J 51:356-363 (2019)
- Commission Implementing Regulation (EU) 2021/963 on the identification and registration of equine animals and establishing model identification documents for those animals (2021)