Síndrome de úlcera gástrica equina
Erosiones y úlceras de la mucosa del estómago del caballo. Se distinguen dos enfermedades distintas, la de la mucosa escamosa (ESGD), muy ligada a la dieta y al entrenamiento, y la de la mucosa glandular (EGGD), de causa peor conocida y que responde peor al omeprazol.
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Qué es
El síndrome de úlcera gástrica equina (EGUS) agrupa las lesiones erosivas y ulcerosas del estómago del caballo. El consenso del Colegio Europeo de Medicina Interna Equina (ECEIM) de 2015 lo divide en dos enfermedades, porque afectan a mucosas diferentes y tienen causas y tratamientos distintos:
- Enfermedad de la mucosa gástrica escamosa (ESGD, equine squamous gastric disease): lesiones de la parte no glandular del estómago, que carece de defensas frente al ácido. Se producen cuando el ácido y los ácidos grasos volátiles del contenido gástrico bañan esa mucosa. Puede ser primaria, en caballos por lo demás sanos, o secundaria a un vaciado gástrico retrasado (por ejemplo, por una obstrucción del píloro).
- Enfermedad de la mucosa gástrica glandular (EGGD, equine glandular gastric disease): lesiones de la mucosa glandular, sobre todo del antro pilórico. Se cree que se deben a un fallo de los mecanismos de protección de la mucosa más que al ácido en sí, pero su causa no está aclarada.
El caballo segrega ácido de forma continua, coma o no. Masticar forraje produce saliva rica en bicarbonato y el forraje forma una capa que protege la mucosa escamosa; por eso los ayunos largos, las raciones ricas en almidón y pobres en forraje, y el ejercicio, que aumenta la presión abdominal y empuja el ácido hacia la región escamosa, favorecen la ESGD.
A quién afecta
Caballos de cualquier tipo, pero sobre todo los de competición. Según el consenso ECEIM, la ESGD afecta al 37 % de los purasangres sin entrenar y llega al 80–100 % en los 2–3 meses de entrenamiento de carreras; también es frecuente en trotones, caballos de raid, de deporte y de ocio. Los factores de riesgo de la ESGD son el ejercicio intenso, los intervalos largos sin forraje, las raciones con mucho almidón, la paja como único forraje y la falta de agua en el campo. Los de la EGGD están mal definidos y, según el consenso, apenas hay pruebas de que la dieta influya en ella.
Anatomía implicada
- Estómago (Ventriculus): es pequeño para el tamaño del caballo y está en la parte izquierda e intratorácica del abdomen, protegido por las últimas costillas. Su mucosa tiene dos partes separadas por una línea irregular y elevada, el margo plicatus: la región escamosa (no glandular), de epitelio estratificado como el del esófago, que ocupa el saco ciego y la parte dorsal, y la región glandular, que comprende las glándulas propias del fondo y del cuerpo, que segregan ácido, y las glándulas pilóricas del antro. Las lesiones de la ESGD se concentran a lo largo del margo plicatus, sobre todo en la curvatura menor, y las de la EGGD, en el antro pilórico y alrededor del píloro.
- Esófago: entra en el estómago por el cardias formando un ángulo muy agudo y con un esfínter muy desarrollado, lo que explica que el caballo casi no pueda vomitar. Su mucosa escamosa se continúa con la del estómago. Para la gastroscopia se necesita un endoscopio largo, de unos 3 m, que recorra el esófago y llegue hasta el píloro.
Signos clínicos
Muchos caballos con úlceras no muestran signos. Los descritos son poco específicos: apetito selectivo o disminuido, pérdida de condición corporal, cólicos leves o recurrentes, rechinar de dientes, cambios de comportamiento (irritabilidad, nerviosismo, molestias al cinchar) y bajo rendimiento. Ninguno permite diagnosticar la enfermedad por sí solo.
Diagnóstico
- Gastroscopia: es la única prueba fiable. Se hace tras un ayuno de alimento sólido y debe explorar la región escamosa, el margo plicatus, el fondo glandular, el antro pilórico y el píloro. La ESGD se gradúa con la escala 0–4 del Equine Gastric Ulcer Council, recomendada por el consenso; para la EGGD no hay una escala validada y se recomienda describir la localización, la distribución y el aspecto de las lesiones.
- La gravedad de las lesiones no se correlaciona bien con los signos clínicos, y las lesiones halladas pueden no ser la causa del problema del caballo: hay que descartar otras causas de cólico o de bajo rendimiento.
- No hay pruebas en sangre ni en heces con valor diagnóstico suficiente.
Tratamiento y prevención
- ESGD: el omeprazol por vía oral, un inhibidor de la bomba de protones, durante unas 4 semanas, cicatriza la mayoría de las lesiones escamosas. El consenso recomienda 4 mg/kg al día de las formulaciones tamponadas; las formulaciones con gránulos gastrorresistentes han dado buen resultado a dosis más bajas. Hay presentaciones inyectables de liberación prolongada.
- EGGD: responde mucho peor al omeprazol solo. El consenso de 2015 recomendaba añadir sucralfato; estudios posteriores han mostrado mejores resultados con el misoprostol, un análogo de la prostaglandina E1, que debe manipularse con guantes y no deben tocar las mujeres embarazadas por su efecto abortivo.
- Se repite la gastroscopia para comprobar la cicatrización antes de suspender el tratamiento.
- Prevención y manejo: forraje disponible de forma casi continua, sin intervalos de más de 6 horas, no superar 2 g de almidón por kg de peso al día ni 1 g/kg por comida, ofrecer heno de alfalfa a los caballos que trabajan, dar algo de forraje antes del ejercicio, salida al campo y agua siempre disponible. En periodos de riesgo (competiciones, viajes, cambios de cuadra) puede usarse omeprazol preventivo a dosis bajas.
- El caballo es una especie de abasto en muchos países. En la UE su pasaporte indica si está excluido de la cadena alimentaria, y eso condiciona qué medicamentos pueden usarse y con qué tiempos de espera; varios de estos fármacos no están autorizados en équidos.
Estudios clave
- Consenso ECEIM (Sykes et al., 2015): separó la ESGD y la EGGD, recomendó la escala 0–4 para la ESGD y desaconsejó graduar la EGGD hasta disponer de una escala validada. Recoge prevalencias de ESGD del 80–100 % en purasangres en entrenamiento y tasas de cicatrización del 70–77 % con omeprazol tamponado a 4 mg/kg durante 28 días, y para la EGGD recomendaba omeprazol más sucralfato (12 mg/kg cada 12 horas). Es una opinión de expertos basada en estudios de calidad variable.
- Sykes et al. (2015), ensayo aleatorizado y ciego en 60 purasangres de carreras con úlceras de grado ≥ 2 que recibieron 1, 2 o 4 mg/kg de omeprazol gastrorresistente antes del ejercicio. Las dosis bajas no fueron inferiores a la de 4 mg/kg en la ESGD. A los 28 días cicatrizó el 86 % de las lesiones escamosas frente al 14 % de las glandulares, y la EGGD empeoró en el 36 % de los caballos. Los caballos recibían el fármaco tras un ayuno breve, lo que puede favorecer su eficacia.
- Mason et al. (2019), metaanálisis de 7 ensayos aleatorizados con 566 caballos en entrenamiento. El omeprazol preventivo redujo la aparición de úlceras frente al placebo (RR 0,28; IC 95 % 0,18–0,43): las desarrolló el 23,4 % de los tratados frente al 77,2 % de los controles. Las dosis preventivas variaron entre ensayos, y los datos son de caballos de carreras y sobre todo de lesiones escamosas.
- Varley et al. (2019), estudio prospectivo en 63 caballos de deporte con EGGD de grado > 1. El misoprostol (5 µg/kg cada 12 horas) cicatrizó el 72 % de los casos frente al 20 % con omeprazol más sucralfato, y la cicatrización se asoció a la desaparición de los signos (OR 11). El tratamiento se asignó según el centro, no al azar, y los propietarios no estaban cegados.
- Luthersson et al. (2009), estudio transversal de 201 caballos de 23 cuadras de Dinamarca que no corrían. El 53 % tenía úlceras de grado ≥ 2. Se asociaron a más riesgo la paja como único forraje, más de 2 g/kg de almidón al día o más de 1 g/kg por comida y la falta de agua en el campo; en la ESGD, además, más de 6 horas entre tomas de forraje. Se hizo solo en invierno, con los caballos estabulados.
Referencias
- Reed SM, Bayly WM, Sellon DC. Equine Internal Medicine, 4th ed. Elsevier (2018)
- Sykes BW, Hewetson M, Hepburn RJ, et al. European College of Equine Internal Medicine Consensus Statement--Equine Gastric Ulcer Syndrome in Adult Horses. J Vet Intern Med 29:1288-99 (2015)
- Sykes BW, Sykes KM, Hallowell GD. A comparison of three doses of omeprazole in the treatment of equine gastric ulcer syndrome: A blinded, randomised, dose-response clinical trial. Equine Vet J 47:285-90 (2015)
- Varley G, Bowen IM, Habershon-Butcher JL, et al. Misoprostol is superior to combined omeprazole-sucralfate for the treatment of equine gastric glandular disease. Equine Vet J 51:575-580 (2019)
- Mason LV, Moroney JR, Mason RJ. Prophylactic therapy with omeprazole for prevention of equine gastric ulcer syndrome (EGUS) in horses in active training: A meta-analysis. Equine Vet J 51:11-19 (2019)
- Luthersson N, Nielsen KH, Harris P, et al. Risk factors associated with equine gastric ulceration syndrome (EGUS) in 201 horses in Denmark. Equine Vet J 41:625-30 (2009)