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Enfermedad ovárica quística

Folículos que no ovulan y persisten en el ovario en ausencia de cuerpo lúteo, como quistes foliculares o luteínicos. Es frecuente en vacas lecheras en el posparto, causa anestro o celos irregulares y alarga el intervalo hasta la gestación.

Patología · MetabólicaVaca

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

En la enfermedad ovárica quística, un folículo dominante crece pero no ovula: falta el pico preovulatorio de hormona luteinizante (LH), porque el hipotálamo no responde como debería al estradiol del folículo. El folículo sigue creciendo y persiste más tiempo de lo normal, en ausencia de un cuerpo lúteo. La definición clásica es la de una estructura anovulatoria de más de 25 mm de diámetro que persiste al menos 10 días, aunque muchos autores usan hoy diámetros menores.

Hay dos tipos, que son extremos de un mismo proceso:

  • Quiste folicular: pared fina, produce poca progesterona; a veces secreta estrógenos.
  • Quiste luteínico: pared más gruesa, parcialmente luteinizada, que produce progesterona.

No hay que confundirlos con el cuerpo lúteo quístico, un cuerpo lúteo normal con una cavidad central que se forma tras la ovulación y no es patológico.

Se asocia al balance energético negativo del inicio de la lactación, las enfermedades del posparto y el estrés. Muchos quistes que aparecen en las primeras semanas posparto se resuelven solos.

A quién afecta

Sobre todo a vacas lecheras de alta producción en los primeros meses de lactación, con más frecuencia a medida que aumenta el número de partos. Tiene un componente hereditario y se asocia a la selección por producción de leche. Una vaca que ha tenido quistes en una lactación tiene más riesgo en la siguiente.

Anatomía implicada

  • Ovarios: el quiste agranda el ovario y se palpa por vía rectal como una estructura llena de líquido, mayor que un folículo preovulatorio, de pared fina (folicular) o más gruesa (luteínico). Puede haber uno o varios quistes, en uno o en ambos ovarios. En la novilla los ovarios están cerca de la entrada de la pelvis, y en la vaca multípara, desplazados cranealmente y ventralmente por el peso del útero.
  • Útero: sin ovulación no hay gestación. La palpación y la ecografía del útero forman parte de la exploración para descartar la gestación y la piómetra, otras causas de anestro, antes de dar prostaglandina, que puede provocar un aborto.
  • En casos crónicos con quistes foliculares puede haber relajación de los ligamentos sacrotuberosos, con elevación de la base de la cola.

Signos clínicos

  • Anestro: es la presentación más frecuente.
  • Celos irregulares, con intervalos cortos o muy largos.
  • Ninfomanía: celo frecuente o continuo, con monta a otras vacas; hoy es poco frecuente.
  • En casos crónicos, aspecto masculinizado y relajación de los ligamentos pélvicos.
  • Muchas vacas solo se detectan en las revisiones reproductivas, como vacas que no se ven en celo o que no quedan gestantes.

Diagnóstico

  • Palpación rectal: detecta el ovario agrandado con una estructura quística y la ausencia de cuerpo lúteo, pero no permite distinguir con fiabilidad el quiste folicular del luteínico.
  • Ecografía transrectal: mide el tamaño y el grosor de la pared, y busca un cuerpo lúteo; es más exacta que la palpación.
  • Progesterona en sangre o en leche: baja en el quiste folicular y elevada en el luteínico.
  • Repetir la exploración: para confirmar que la estructura persiste y no es un folículo normal en crecimiento.

Tratamiento y prevención

  • Quiste folicular: GnRH (o hCG) para luteinizar el quiste, seguida de prostaglandina F2α unos días después para eliminar el tejido luteinizado y permitir un nuevo ciclo.
  • Quiste luteínico: prostaglandina F2α.
  • Protocolos de sincronización de la ovulación con inseminación a tiempo fijo, o dispositivos intravaginales de progesterona, cuando no se puede diferenciar el tipo de quiste o para reducir los días hasta la inseminación.
  • No se recomienda romper el quiste a mano, por el riesgo de hemorragia y adherencias del ovario.
  • Prevención: buen manejo del periodo de transición para limitar el balance energético negativo, prevención y tratamiento de las enfermedades del posparto, y revisiones reproductivas periódicas para detectar pronto a las vacas que no ciclan.

El uso de medicamentos en animales de producción está sujeto a la normativa de cada país y a los tiempos de espera para la leche y la carne.

Estudios clave

  • Fourichon et al. (2000), metaanálisis de 70 trabajos sobre el efecto de las enfermedades en la reproducción de la vaca lechera. Los quistes ováricos se asociaron a 6 a 11 días más hasta la primera inseminación y a 20 a 30 días más hasta la concepción. Los estudios incluidos eran observacionales.
  • Nelson et al. (2010), registro nacional de Noruega con más de 500 000 lactaciones. La incidencia fue del 0,82 % por lactación; aumentó con el número de partos y con el parto en otoño (HR 2,6 frente a la primavera), y un quiste en la lactación anterior aumentó el riesgo. Las vacas con quistes tuvieron más partos gemelares (OR 2,2) y, entre las eliminadas, más eliminación por problemas reproductivos (HR 2,1 a partir del tercer parto). Los diagnósticos se registraron en el campo, sin una definición común.
  • Hooijer et al. (2001), 15 562 lactaciones de vacas de la raza blanca y negra holandesa (Dutch Black and White). La incidencia fue del 7,7 %, entre el 1,9 % y el 11,3 % según la granja. La heredabilidad fue baja (0,087 a 0,102), pero la correlación genética con la producción de leche, grasa y proteína fue positiva (0,345 a 0,441): la selección por producción puede aumentar la frecuencia de los quistes.
  • Dinsmore et al. (1987), ensayo aleatorizado y doble ciego en 265 vacas con quistes foliculares que comparó dos análogos de la GnRH. A los 30 días ya no se palpaba el quiste en el 85 % y el 89 % de las vacas, sin diferencias en la fertilidad posterior. No hubo grupo sin tratar y el diagnóstico fue por palpación, así que no se puede separar el efecto del tratamiento de la resolución espontánea.
  • López-Gatius y López-Béjar (2002), ensayo aleatorizado en 128 vacas con quistes diagnosticados por ecografía. Empezar el tratamiento con GnRH y cloprostenol a la vez, seguido de cloprostenol y GnRH con inseminación a tiempo fijo, redujo la persistencia del quiste (10,9 % frente a 46,9 %) y aumentó la ovulación (79,7 % frente a 17,2 %) y la gestación (28,1 % frente a 3,1 %) en comparación con el protocolo Ovsynch, con una tasa de gestación parecida a la de vacas sin quistes (35,9 %). Es un ensayo pequeño de un solo grupo de investigación.
  • Crane et al. (2006), 401 vacas con quistes asignadas de forma alterna a Ovsynch o a un dispositivo de progesterona con prostaglandina. Se inseminó al 82 % y al 44 % de las vacas, respectivamente, pero la concepción (18,3 % frente a 23,1 %) y la gestación (14,4 % frente a 9,5 %) no difirieron. Las vacas con baja condición corporal respondieron peor con ambos protocolos. Se hizo en un solo rebaño y la asignación no fue aleatoria en sentido estricto.

Referencias

  1. Fourichon C, Seegers H, Malher X. Effect of disease on reproduction in the dairy cow: a meta-analysis. Theriogenology 53:1729-59 (2000)
  2. Nelson ST, Martin AD, Østerås O. Risk factors associated with cystic ovarian disease in Norwegian dairy cattle. Acta Vet Scand 52:60 (2010)
  3. Hooijer GA, Lubbers RB, Ducro BJ, et al. Genetic parameters for cystic ovarian disease in dutch black and white dairy cattle. J Dairy Sci 84:286-91 (2001)
  4. Dinsmore RP, White ME, Guard CL, et al. A randomized double blind clinical trial of two GnRH analogs for the treatment of cystic ovaries in dairy cows. Cornell Vet 77:235-43 (1987)
  5. López-Gatius F, López-Béjar M. Reproductive performance of dairy cows with ovarian cysts after different GnRH and cloprostenol treatments. Theriogenology 58:1337-48 (2002)
  6. Crane MB, Bartolome J, Melendez P, et al. Comparison of synchronization of ovulation with timed insemination and exogenous progesterone as therapeutic strategies for ovarian cysts in lactating dairy cows. Theriogenology 65:1563-74 (2006)
  7. Noakes DE, Parkinson TJ, England GCW. Veterinary Reproduction and Obstetrics, 10th ed. Elsevier (2019)
Material de estudio. No reemplaza el diagnóstico ni la consulta veterinaria.Editar en GitHub