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Brucelosis bovina

Infección por Brucella abortus que causa aborto en el último tercio de la gestación, retención de placenta y orquitis en los toros, y que persiste en la ubre y se elimina por la leche. Es una zoonosis de declaración obligatoria en muchos países y se controla con programas oficiales de diagnóstico serológico, sacrificio de los positivos y vacunación.

Patología · InfecciosaVaca

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

La brucelosis bovina la causa Brucella abortus, un cocobacilo gramnegativo intracelular facultativo. Los bovinos se infectan sobre todo por ingestión o por contacto con las mucosas (boca, conjuntiva) con fetos abortados, placentas, secreciones uterinas y pastos o agua contaminados por ellos; la transmisión venérea tiene poca importancia, salvo por la inseminación artificial con semen infectado. La bacteria se multiplica en los linfonodos regionales, pasa a la sangre y tiene gran afinidad por el útero gestante, la ubre y el aparato genital del macho. En la placenta se multiplica en los trofoblastos y causa una placentitis que lleva al aborto o al nacimiento de terneros débiles.

Tras el primer aborto la mayoría de las vacas llevan a término las gestaciones siguientes, pero siguen infectadas y pueden eliminar la bacteria en cada parto y por la leche durante años. Algunas terneras infectadas en el útero o al nacer quedan con una infección latente, a menudo seronegativa, que se manifiesta en su primera gestación.

Es una zoonosis importante. Las personas se infectan por consumir leche cruda y quesos frescos sin pasteurizar y por contacto con fetos abortados, placentas y secreciones; es una enfermedad profesional de ganaderos, veterinarios, trabajadores de matadero y de laboratorio. También puede infectar a las personas la autoinyección accidental de las vacunas vivas. En el ser humano produce la fiebre ondulante: fiebre recurrente, sudoración, dolores articulares y musculares y, en algunos casos, complicaciones osteoarticulares, orquitis o endocarditis. En todo el mundo, la mayoría de los casos humanos se deben a B. melitensis de ovejas y cabras, pero B. abortus de los bovinos también es una causa frecuente. El control en los animales y la pasteurización de la leche son la base de la prevención en las personas (enfoque Una Salud).

A quién afecta

Bovinos sexualmente maduros, sobre todo hembras gestantes no vacunadas; los animales jóvenes son más resistentes. Los rebaños se infectan al comprar animales infectados o por contacto con rebaños vecinos. Varios países están oficialmente libres, mientras que en otras regiones es endémica. Los búfalos, los bisontes y algunos rumiantes silvestres pueden actuar como reservorio.

Anatomía implicada

  • Útero: la bacteria coloniza la placenta y causa una placentitis necrótica: los cotiledones están necróticos y la placenta intercotiledonaria engrosada, edematosa y con exudado. Provoca aborto en el último tercio de la gestación, por lo general a partir del quinto mes, terneros débiles, retención de placenta y metritis. El feto, la placenta y los loquios contienen enormes cantidades de bacterias y son la principal fuente de contagio.
  • Ubre: B. abortus persiste en la glándula mamaria y en los linfonodos supramamarios, a menudo durante toda la vida del animal. Causa una mastitis intersticial casi siempre sin cambios visibles en la leche, y la bacteria se elimina por la leche de forma intermitente. Por eso la leche cruda es un riesgo para las personas y la leche de tanque sirve para la vigilancia de los rebaños.

Signos clínicos

  • Aborto en el último tercio de la gestación, a menudo como único signo, y en los rebaños recién infectados, "tormentas de abortos".
  • Retención de placenta, metritis y disminución de la fertilidad.
  • Nacimiento de terneros débiles o muertos.
  • En los toros, orquitis y epididimitis, a veces vesiculitis seminal, con infertilidad.
  • En algunas regiones, higromas, sobre todo en el carpo, y artritis.
  • El estado general suele ser bueno y muchos animales infectados no muestran signos.

Diagnóstico

  • Serología, la base de los programas oficiales: la prueba del rosa de Bengala como prueba de cribado, la fijación del complemento como confirmación y el ELISA indirecto o competitivo y la polarización de fluorescencia. El ELISA competitivo ayuda a distinguir los anticuerpos de la vacuna S19. Puede haber reacciones falsas positivas por Yersinia enterocolitica O:9.
  • Leche: la prueba del anillo en leche y el ELISA en leche de tanque sirven para vigilar los rebaños lecheros.
  • Diagnóstico directo: cultivo bacteriológico o PCR del contenido del abomaso y del pulmón del feto abortado, la placenta, las secreciones uterinas o la leche. Las muestras deben manipularse con medidas de bioseguridad.
  • Cualquier aborto en bovinos en zonas libres o en programas de erradicación debe investigarse según la normativa oficial.

Tratamiento y control

No se trata a los bovinos: el tratamiento no elimina la infección de forma fiable y en muchos países está prohibido. Es una enfermedad de declaración obligatoria en muchos países y el control sigue programas oficiales:

  • Diagnóstico y sacrificio de los animales positivos, con restricciones de movimiento de los rebaños afectados y pruebas antes de los traslados.
  • Higiene del parto: aislar a las vacas que van a parir o que abortan y destruir fetos y placentas de forma segura.
  • Vacunación en las zonas endémicas, sobre todo de las terneras jóvenes. La S19 puede inducir anticuerpos que interfieren con la serología, en especial si se vacunan animales adultos. La RB51 es una cepa rugosa que no induce los anticuerpos que detectan las pruebas serológicas estándar, por lo que no interfiere con ellas. Ambas son vacunas vivas que pueden infectar a las personas, y la RB51 es resistente a la rifampicina, uno de los antibióticos usados en el tratamiento humano. En las zonas libres la vacunación suele estar prohibida.
  • Pasteurización de la leche y protección del personal expuesto.

Estudios clave

  • Andrade et al. (2024), revisión sistemática de 71 estudios y metaanálisis de 65, con 178 ensayos de 11 pruebas serológicas para la brucelosis bovina. En los estudios sin diseño de casos y controles, la sensibilidad más alta fue la del ELISA indirecto con suspensión bacteriana (96,5 %; IC del 95 %: 94,1–97,9 %) y la más baja la de la prueba del 2-mercaptoetanol (85,0 %; 79,6–89,1 %); la especificidad más alta fue la de la polarización de fluorescencia (99,7 %; 99,5–99,8 %), que tuvo la mejor exactitud global. Incluir los estudios de casos y controles sobrestimaba la sensibilidad y la especificidad de todas las pruebas.
  • de Oliveira et al. (2022), revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados con desafío experimental de las vacunas S19 y RB51. Frente al aborto (15 ensayos), la S19 con su mejor dosis tuvo un RR de 0,25 (IC del 95 %: 0,12–0,52; eficacia del 75,09 %) y la RB51 con su mejor dosis un RR de 0,31 (0,16–0,61; eficacia del 69,25 %). Frente a la infección (23 ensayos), solo esos dos subgrupos protegieron de forma significativa, con eficacias del 72,03 % y el 57,05 %. La protección dependió mucho de la dosis y se midió en desafíos experimentales.
  • Serpa Gonçalves et al. (2025), revisión sistemática de 33 ensayos de campo en 17 artículos (1976–2016) con S19 y RB51. 20 de los 33 ensayos (60,61 %) mostraron un efecto significativo de la vacunación, con menos infección o menor prevalencia en los vacunados. La heterogeneidad impidió el metaanálisis, la mayoría eran estudios transversales y 19 de 33 aplicaban a la vez otras medidas como el sacrificio de positivos, de modo que no puede separarse el efecto de la vacuna sola.
  • Dean et al. (2012), revisión sistemática y metaanálisis encargado por la OMS, con 57 estudios sobre las manifestaciones clínicas de la brucelosis humana. El 78 % de los pacientes tenía fiebre, y los dolores articulares (65 %), musculares (47 %) y lumbares (45 %) afectaban a cerca de la mitad. Uno de cada 10 hombres tuvo epididimoorquitis, y por cada 100 pacientes hubo 1 caso de endocarditis y 4 de afectación neurológica. Los retrasos en el diagnóstico y el tratamiento eran frecuentes.
  • Laine et al. (2023), estimación de la incidencia mundial de brucelosis humana con datos internacionales de salud pública y tres modelos estadísticos. La estimación conservadora fue de 2,1 millones de casos al año, mucho más de lo que se suponía, con la mayor parte del riesgo en África y Asia. Es un modelo basado en datos de vigilancia incompletos, con infradiagnóstico, y no distingue entre especies de Brucella.
  • Pereira et al. (2020), revisión sistemática de 63 estudios sobre la brucelosis como enfermedad profesional. Los grupos más expuestos fueron los trabajadores rurales, los de matadero, los veterinarios y sus auxiliares, el personal de laboratorio y los cazadores; los principales riesgos fueron el contacto directo con fluidos animales, no usar equipos de protección y la exposición accidental a las vacunas vivas. En el metaanálisis de los estudios de casos y controles, ganaderos, personal de laboratorio y de matadero tuvieron una OR de infección de 3,47 (IC del 95 %: 1,47–8,19).

Referencias

  1. Constable PD, Hinchcliff KW, Done SH, et al. Veterinary Medicine: A textbook of the diseases of cattle, horses, sheep, pigs, and goats, 11th ed. Elsevier (2017)
  2. Andrade RS, Oliveira MM, Bueno Filho JSS, et al. Accuracy of serological tests for bovine brucellosis: A systematic review and meta-analysis. Prev Vet Med 222:106079 (2024)
  3. de Oliveira MM, Pereira CR, de Oliveira IRC, et al. Efficacy of Brucella abortus S19 and RB51 vaccine strains: A systematic review and meta-analysis. Transbound Emerg Dis 69:e32-e51 (2022)
  4. Serpa Gonçalves M, de Oliveira MM, Andrade RS, et al. Systematic review on the effectiveness of Brucella abortus S19 and RB51 vaccine strains in field studies. Vaccine 45:126649 (2025)
  5. Dean AS, Crump L, Greter H, et al. Clinical manifestations of human brucellosis: a systematic review and meta-analysis. PLoS Negl Trop Dis 6:e1929 (2012)
  6. Laine CG, Johnson VE, Scott HM, et al. Global Estimate of Human Brucellosis Incidence. Emerg Infect Dis 29:1789-1797 (2023)
  7. Pereira CR, Cotrim de Almeida JVF, Cardoso de Oliveira IR, et al. Occupational exposure to Brucella spp.: A systematic review and meta-analysis. PLoS Negl Trop Dis 14:e0008164 (2020)
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