Descripción general
La piel (cutis) cubre toda la superficie del cuerpo y se continúa con las mucosas en los orificios naturales: labios, narinas, párpados, ano y genitales externos. Es el órgano más extenso del perro, cerca del 12 % del peso corporal en el adulto. Actúa como barrera física, química y microbiológica, interviene en la termorregulación y en la percepción de tacto, temperatura, dolor y prurito, sintetiza vitamina D y almacena agua, electrolitos y grasa.
Junto con el pelo, las glándulas cutáneas, las almohadillas y las uñas forma el tegumento común (integumentum commune).
Capas
- Epidermis: epitelio plano estratificado queratinizado, sin vasos. De la profundidad a la superficie tiene los estratos basal, espinoso, granuloso, lúcido (solo en el plano nasal y las almohadillas) y córneo. Además de queratinocitos contiene melanocitos (pigmento), células de Langerhans (presentación de antígenos) y células de Merkel (tacto). En la piel con pelo del perro es delgada; se engrosa mucho donde la piel no tiene pelo y soporta roce.
- Dermis (dermis o corium): tejido conectivo de colágeno y fibras elásticas que da resistencia y elasticidad. Contiene los vasos y nervios de la piel, los folículos pilosos, los músculos erectores del pelo y las glándulas sebáceas y sudoríparas.
- Hipodermis (tela subcutanea): tejido conectivo laxo con cantidad variable de grasa. Une la piel a la fascia y a los músculos y le permite desplazarse. Es más laxa en el dorso del cuello y en las paredes laterales del tórax.
Pelo y glándulas
- Folículos pilosos: en el perro son compuestos: por un mismo orificio salen un pelo primario (de cobertura) y varios pelos secundarios (lanosos). El pelo crece en ciclos de anágeno (crecimiento), catágeno (transición) y telógeno (reposo).
- Pelos táctiles (pili tactiles): vibrisas largas con un seno venoso alrededor del folículo y abundante inervación, en labios, mentón, mejillas y sobre los ojos.
- Glándulas sebáceas: desembocan en los folículos; su secreción lubrica el pelo y forma parte de la película superficial de la piel.
- Glándulas sudoríparas: las apocrinas (epitriquiales) desembocan en los folículos de toda la piel con pelo; las ecrinas (atriquiales) se encuentran solo en las almohadillas. Por eso el perro suda poco y pierde calor sobre todo jadeando.
- Glándulas especializadas: circumanales, glándula de la cola (dorsal, en la base de la cola) y glándulas mamarias, que son glándulas cutáneas modificadas (en general cinco pares).
Regiones especializadas
- Plano nasal (planum nasale): piel sin pelo y muy queratinizada alrededor de las narinas. Su superficie forma un patrón de surcos propio de cada perro. No tiene glándulas: su humedad proviene de la secreción nasal y del lamido.
- Almohadillas (tori): piel engrosada con epidermis papilada y una hipodermis rica en grasa y fibras elásticas que amortigua el apoyo. Hay almohadillas digitales (tori digitales), una metacarpiana o metatarsiana (torus metacarpeus/metatarseus) y, solo en el miembro torácico, una carpiana (torus carpeus) que no apoya al andar.
- Otras: la piel del pabellón auricular es delgada y está adherida al cartílago; la del escroto es fina y con poco pelo; la del dorso del cuello y el tronco es gruesa y móvil.
Relevancia clínica
- Dermatología: el prurito y las lesiones cutáneas son de los motivos de consulta más frecuentes. Entre las causas comunes están la dermatitis atópica, la dermatitis alérgica por picadura de pulgas, la pioderma bacteriana, la demodicosis, la dermatofitosis y la otitis externa. Las pruebas básicas son el raspado cutáneo, la citología, el tricograma, el cultivo y la biopsia. El mastocitoma es el tumor cutáneo maligno más frecuente del perro.
- Hidratación: el pliegue cutáneo que tarda en volver a su sitio orienta sobre deshidratación, aunque la edad y la condición corporal alteran el resultado.
- Vías de administración: la inyección subcutánea se aplica en la piel laxa del dorso del cuello o de la pared lateral del tórax; las pruebas intradérmicas de alergia se hacen en la pared lateral del tórax depilada. La inyección intramuscular se aplica en músculos como el cuádriceps femoral o los epaxiales lumbares; en la cara caudal del muslo hay que evitar el nervio ciático.