Panosteítis
Enfermedad autolimitante de la cavidad medular de los huesos largos en perros jóvenes de razas grandes. Produce una cojera dolorosa y cambiante que pasa de un miembro a otro.
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Qué es
La panosteítis (también llamada panosteítis eosinofílica o enostosis) es una enfermedad autolimitante de causa desconocida que afecta a la cavidad medular de los huesos largos. La médula grasa sufre degeneración y fibrosis, y se forma hueso reticular dentro de la cavidad medular y más tarde también bajo el periostio. En semanas a meses el hueso nuevo se remodela y la médula vuelve a la normalidad. Se sospecha de factores genéticos; se han propuesto la dieta, infecciones y mecanismos inmunitarios, pero ninguno está demostrado.
A quién afecta
Perros jóvenes de razas medianas, grandes y gigantes, por lo general entre los 5 y los 18 meses de edad, aunque puede aparecer hasta cerca de los 2 años y en ocasiones más tarde. El pastor alemán es la raza clásica; también se afectan el basset hound, el labrador y el golden retriever, el rottweiler y el dóberman. Es más frecuente en machos.
Anatomía implicada
Las lesiones comienzan cerca del agujero nutricio de la diáfisis y se extienden por la cavidad medular. Los huesos que más se afectan son la ulna, el radio, el húmero, el fémur y la tibia; lo habitual es que se afecten varios huesos y varios miembros, en momentos distintos.
Signos clínicos
Cojera súbita sin antecedente de traumatismo que puede pasar de un miembro a otro (cojera cambiante) y repetirse en episodios durante meses. El signo clave es el dolor a la palpación profunda de la diáfisis del hueso afectado, lejos de las articulaciones. Algunos perros muestran decaimiento, inapetencia o fiebre durante los episodios.
Diagnóstico
- Radiografías del hueso doloroso: aumentos de opacidad medular en parches y mal definidos, que comienzan cerca del agujero nutricio y borran el patrón trabecular; más tarde, neoformación perióstica lisa. Los cambios radiográficos pueden ir por detrás de los signos y las lesiones iniciales pueden no verse.
- Descartar otras causas de cojera en perros en crecimiento: displasia de codo, osteocondrosis, osteodistrofia hipertrófica, traumatismos.
Tratamiento
La enfermedad se resuelve sola, por lo general al terminar la madurez esquelética. El tratamiento controla el dolor: AINE u otros analgésicos durante los episodios y reducción del ejercicio. El pronóstico es excelente, pero hay que advertir al tutor de que son frecuentes nuevos episodios en otros huesos hasta que el perro deja de crecer.
Referencias
- Fossum TW. Small Animal Surgery, 5th ed. Elsevier (2018)
- Piermattei DL, Flo GL, DeCamp CE. Brinker, Piermattei and Flo's Handbook of Small Animal Orthopedics and Fracture Repair, 4th ed. Saunders (2006)
- Thrall DE. Textbook of Veterinary Diagnostic Radiology, 7th ed. Elsevier (2018)