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Rotura del ligamento cruzado craneal

Degeneración y rotura del ligamento que impide el desplazamiento craneal de la tibia. Es la causa más frecuente de cojera del miembro pélvico en el perro y conduce a artrosis de rodilla.

Patología · DegenerativaPerro

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

El ligamento cruzado craneal (ligamentum cruciatum craniale) es el principal estabilizador de la rodilla: impide que la tibia se desplace cranealmente respecto al fémur y limita la rotación interna y la hiperextensión. En el perro su rotura rara vez es un accidente aislado; lo habitual es una enfermedad degenerativa en la que el ligamento pierde fibras y resistencia de forma progresiva, sufre roturas parciales y termina por romperse del todo durante una actividad normal. Por eso se habla de "enfermedad del ligamento cruzado craneal". Una vez roto, la tibia se subluxa con cada apoyo, el menisco medial queda atrapado y se desarrolla artrosis.

A quién afecta

Perros de razas grandes de mediana edad, con predisposición en rottweiler, labrador, terranova, staffordshire bull terrier, boxer y golden retriever, aunque puede aparecer en cualquier raza y tamaño. La obesidad, la esterilización y una meseta tibial muy inclinada aumentan el riesgo. Una proporción elevada de los perros acaba rompiendo el ligamento de la otra rodilla en los años siguientes.

Anatomía implicada

  • Ligamento cruzado craneal: se origina en la cara axial del cóndilo femoral lateral y se inserta en el área intercondílea craneal de la tibia. Tiene dos bandas: la craneomedial, tensa en flexión y extensión, y la caudolateral, tensa solo en extensión; en la rotura parcial suele fallar primero la craneomedial.
  • Meseta tibial: inclinada caudalmente. Al cargar peso, la compresión del fémur sobre un plano inclinado produce una fuerza de cizalla, el empuje tibial craneal, que en la rodilla sana neutraliza el ligamento. El ángulo de la meseta tibial se mide en la radiografía lateral; valores por encima de lo habitual se asocian a mayor riesgo.
  • Menisco medial: su cuerno caudal está firmemente unido a la tibia y es aplastado por el cóndilo femoral cuando la tibia se desplaza; las lesiones en "asa de cubo" son las más típicas.

Signos clínicos

Cojera aguda tras el ejercicio, o intermitente y progresiva en las roturas parciales. Rigidez al levantarse, sentarse con la rodilla hacia fuera ("sit test" positivo), derrame articular, engrosamiento fibroso en la cara medial de la rodilla (medial buttress) y atrofia del muslo. Un "clic" al flexionar la rodilla sugiere lesión meniscal.

Diagnóstico

  • Prueba del cajón craneal: desplazamiento craneal de la tibia respecto al fémur; en roturas parciales solo aparece en flexión.
  • Prueba de compresión tibial (empuje tibial): con la rodilla en extensión, al flexionar el tarso la tibia se desplaza cranealmente.
  • Radiografías: derrame (desplazamiento del cojinete graso infrarrotuliano), osteofitos en los labios trocleares, la rótula y la meseta, y subluxación tibial. Sirven para medir el ángulo de la meseta y planificar la cirugía.
  • Artroscopia o artrotomía: confirman la rotura y permiten tratar el menisco.

Tratamiento

En perros pequeños puede intentarse un manejo conservador, pero en la mayoría la cirugía ofrece mejor resultado. Las técnicas extracapsulares (sutura lateral fabelotibial) sustituyen la función del ligamento con un material externo a la articulación. Las osteotomías cambian la biomecánica para anular el empuje tibial: la TPLO rota la meseta hasta dejarla casi horizontal y la TTA avanza la tuberosidad tibial para que el ligamento rotuliano quede perpendicular a la meseta. En cualquier técnica se inspecciona el menisco y se reseca la porción dañada. La artrosis progresa en todos los casos, por lo que el control del peso y del ejercicio sigue siendo importante tras la cirugía.

Referencias

  1. Fossum TW. Small Animal Surgery, 5th ed. Elsevier (2018)
  2. Muir P (ed). Advances in the Canine Cranial Cruciate Ligament, 2nd ed. Wiley-Blackwell (2018)
  3. American College of Veterinary Surgeons: Cranial cruciate ligament disease
Material de estudio. No reemplaza el diagnóstico ni la consulta veterinaria.Editar en GitHub