Obstrucción uretral felina
Bloqueo de la uretra del gato macho por tapones uretrales, urolitos o espasmo, que impide orinar. En uno o dos días causa insuficiencia renal posrenal e hiperpotasemia mortal; es una urgencia veterinaria.
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Qué es
La obstrucción uretral es la imposibilidad de vaciar la vejiga por un bloqueo de la uretra. En el gato casi siempre afecta a machos y sus causas principales son:
- Tapones uretrales: masas blandas de matriz proteica, células inflamatorias y a menudo cristales de estruvita, que se forman en el contexto de la cistitis idiopática felina.
- Urolitos pequeños (oxalato de calcio o estruvita) que bajan desde la vejiga.
- Obstrucción "funcional" o idiopática: espasmo uretral, edema e inflamación sin material obstructivo identificable.
- Con menos frecuencia, estenosis uretral (por ejemplo, tras sondajes o traumatismos) o neoplasias.
Al no poder salir la orina, la presión en la vejiga se transmite a los uréteres y a los riñones y cae la filtración glomerular: se acumulan urea, creatinina, potasio y ácidos (azotemia posrenal, hiperpotasemia y acidosis metabólica). La hiperpotasemia altera la conducción cardiaca y puede causar bradicardia, arritmias y la muerte. La vejiga sobredistendida puede romperse o perder su contractilidad (atonía del detrusor).
A quién afecta
Gatos machos, castrados o enteros, por lo general jóvenes y de mediana edad, con sobrepeso, de interior, sedentarios y alimentados con pienso seco; el estrés y el frío se han asociado a los episodios. Las recidivas son frecuentes, sobre todo en los primeros meses tras el primer episodio.
Anatomía implicada
- Uretra del gato macho: larga y de calibre decreciente; la porción peneana, distal a las glándulas bulbouretrales, es la más estrecha y el lugar habitual de la obstrucción. El pene del gato se dirige en caudal.
- Vejiga urinaria: grande, firme y dolorosa a la palpación; su pared puede sufrir isquemia por la sobredistensión.
- Riñones: lesión renal aguda posrenal, por lo general reversible si se resuelve pronto la obstrucción.
Signos clínicos
Esfuerzos repetidos e improductivos en la bandeja (a menudo confundidos por los tutores con estreñimiento), vocalización, lamido del pene, que puede verse congestivo, hematuria y goteo de orina. Si la obstrucción dura, aparecen vómitos, anorexia, letargo, deshidratación y, en los casos graves, colapso, hipotermia y bradicardia por hiperpotasemia. La vejiga se palpa grande, dura y dolorosa.
Diagnóstico
- Palpación abdominal: vejiga grande, firme y que no se puede vaciar por compresión.
- Analítica urgente: potasio, urea, creatinina, gasometría venosa, calcio ionizado (a menudo bajo) y glucosa.
- Electrocardiograma: bradicardia, ondas T altas, ondas P aplanadas o ausentes y complejos QRS anchos en la hiperpotasemia grave.
- Tras estabilizar: urianálisis y urocultivo, radiografías de toda la uretra y ecografía para buscar urolitos y valorar vejiga y riñones.
Tratamiento
Primero se estabiliza: fluidos intravenosos, tratamiento de la hiperpotasemia (gluconato de calcio para proteger el corazón, insulina con glucosa o bicarbonato para desplazar el potasio al interior de las células) y analgesia. Una cistocentesis descompresiva puede aliviar la vejiga mientras se prepara el sondaje. Bajo sedación o anestesia se desobstruye la uretra con una sonda e hidropropulsión retrógrada y se suele dejar una sonda uretral permanente con un sistema cerrado durante uno o más días, controlando la diuresis posobstructiva, que puede ser intensa. Después se trata la causa: cistitis idiopática (aumento del consumo de agua, enriquecimiento ambiental), urolitos (disolución o extracción) y, si existe, infección. En gatos con obstrucciones repetidas o estenosis de la uretra peneana se realiza una uretrostomía perineal, que amplía la salida pero aumenta el riesgo posterior de infecciones urinarias. La mayoría de los gatos tratados a tiempo sobrevive, pero el riesgo de recidiva es alto.
Estudios clave
¿La castración temprana estrecha la uretra?
Es una creencia extendida, pero la evidencia disponible no la respalda. Ningún estudio ha demostrado que castrar al gato macho a edad temprana (antes o alrededor de los 6 meses) frene el crecimiento de la uretra ni aumente el riesgo de obstrucción.
- Root et al. (1996), estudio experimental controlado con 6 gatos por grupo. Compararon machos castrados a las 7 semanas, castrados a los 7 meses y enteros, y midieron la uretra por cistouretrografía a los 22 meses. El diámetro de la uretra peneana no difirió entre grupos. Lo que sí cambió fue el pene: se podía exteriorizar por completo en 6 de 6 enteros, en 3 de 5 castrados a los 7 meses y en 0 de 6 castrados a las 7 semanas. Es probable que de ahí venga la confusión entre un pene de aspecto infantil y una uretra estrecha. Es un estudio pequeño y con poca potencia.
- Porters et al. (2015), ensayo aleatorizado con 800 gatitos castrados a las 8–12 semanas o a los 6–8 meses. No hubo diferencias en enfermedad del tracto urinario inferior ni en obstrucción uretral hasta los 24 meses. El seguimiento es corto para una enfermedad que alcanza su pico a los 2–4 años.
- Spain et al. (2004), cohorte retrospectiva de 1660 gatos seguidos hasta 11 años. La castración antes de los 5,5 meses no aumentó ninguna de las enfermedades graves estudiadas, incluidas las urinarias. Howe et al. (2000), con 263 gatos de refugio, llegaron a la misma conclusión. Los datos de ambos proceden de los tutores.
- Lee et al. (2025), ecografía de 302 gatos. El grosor de la pared uretral fue igual en machos castrados y enteros, aunque no se registró la edad de castración y solo había 13 enteros.
Lo que sí se asocia a la obstrucción es la condición corporal. En un estudio de casos y controles con 195 gatos obstruidos y 195 controles, cada punto más de condición corporal multiplicó por 1,6 la tasa de obstrucción, que fue máxima entre los 2 y 4 años (Jukes et al., 2019). La castración favorece el sobrepeso, de modo que el riesgo tiene más que ver con el control del peso que con la edad a la que se castra.
Manejo y recidiva
- Consenso de iCatCare (Taylor et al., 2025): es la guía de referencia actual para el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades del tracto urinario inferior felino, incluida la obstrucción.
- Prazosina: dos ensayos ciegos no han demostrado que reduzca la reobstrucción. En Reineke et al. (2017, 47 gatos) fue del 37 % con prazosina y del 31 % con placebo a los 6 meses; en Hanson et al. (2021, 65 gatos), del 30 % frente al 18 % a los 30 días.
- Meloxicam: añadido al tratamiento, no cambió la tasa de reobstrucción en un ensayo aleatorizado con 51 gatos (Nivy et al., 2019). La reobstrucción acumulada fue del 16 % a los 6 meses.
- Azotemia: en 601 gatos de varios centros, la azotemia al ingreso alargó la duración del sondaje y se resolvió en menos de 48 horas en el 70 % de los casos. Los gatos con obstrucciones recurrentes no tuvieron peor evolución (Skinner et al., 2026).
Referencias
- Lee JA, Drobatz KJ. Characterization of the clinical characteristics, electrolytes, acid-base, and renal parameters in male cats with urethral obstruction. J Vet Emerg Crit Care 13:227-233 (2003)
- Segev G, Livne H, Ranen E, Lavy E. Urethral obstruction in cats: predisposing factors, clinical, clinicopathological characteristics and prognosis. J Feline Med Surg 13:101-108 (2011)
- Cooper ES. Controversies in the management of feline urethral obstruction. J Vet Emerg Crit Care 25:130-137 (2015)
- Fossum TW. Small Animal Surgery, 5th ed. Elsevier (2018)
- Root MV, Johnston SD, Johnston GR, Olson PN. The effect of prepuberal and postpuberal gonadectomy on penile extrusion and urethral diameter in the domestic cat. Vet Radiol Ultrasound 37:363-366 (1996)
- Howe LM, Slater MR, Boothe HW, et al. Long-term outcome of gonadectomy performed at an early age or traditional age in cats. JAVMA 217:1661-1665 (2000)
- Spain CV, Scarlett JM, Houpt KA. Long-term risks and benefits of early-age gonadectomy in cats. JAVMA 224:372-379 (2004)
- Porters N, Polis I, Moons CP, et al. Relationship between age at gonadectomy and health problems in kittens adopted from shelters. Vet Rec 176:572 (2015)
- Lee S, An Y, Choi Y, et al. Evaluation of total urethral thickness using ultrasonography in cats. Front Vet Sci 12:1655498 (2025)
- Jukes A, Lui M, Morton JM, et al. Associations between increased body condition score, bodyweight, age and breed with urethral obstruction in male castrated cats. Vet J 244:7-12 (2019)
- Taylor S, Boysen S, Buffington T, et al. 2025 iCatCare consensus guidelines on the diagnosis and management of lower urinary tract diseases in cats. J Feline Med Surg 27(2):1098612X241309176 (2025)
- Reineke EL, Thomas EK, Syring RS, et al. The effect of prazosin on outcome in feline urethral obstruction. J Vet Emerg Crit Care 27:387-396 (2017)
- Hanson KR, Rudloff E, Yuan L, et al. Effect of prazosin on feline recurrent urethral obstruction. J Feline Med Surg 23:1176-1182 (2021)
- Nivy R, Segev G, Rimer D, et al. A prospective randomized study of efficacy of 2 treatment protocols in preventing recurrence of clinical signs in 51 male cats with obstructive idiopathic cystitis. J Vet Intern Med 33:2117-2123 (2019)
- Skinner VJ, Zhong M, Hall EJ, et al. Azotaemia and outcomes in male cats with initial and recurrent urethral obstruction: a multicentre, retrospective study of 601 cats (2020-2024). J Feline Med Surg 28:1098612X261457846 (2026)