Prolapso de la glándula del tercer párpado ("ojo de cereza")
Protrusión de la glándula del tercer párpado por encima del borde libre del tercer párpado, visible como una masa roja en el ángulo medial del ojo. Es frecuente en perros jóvenes; la glándula debe reubicarse, no extirparse.
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Qué es
La glándula del tercer párpado se encuentra normalmente oculta en la base del tercer párpado. Cuando el tejido conectivo que la ancla a la periórbita es débil, la glándula se desplaza y protruye por encima del borde libre del tercer párpado, donde queda expuesta, se inflama y aumenta de tamaño. El cuadro se conoce popularmente como "ojo de cereza". Se cree que la causa es una laxitud hereditaria de las fijaciones de la glándula.
A quién afecta
Perros jóvenes, por lo general menores de 2 años. Las razas predispuestas incluyen el bulldog inglés, el bulldog francés, el mastín napolitano, el cane corso, el cocker spaniel, el beagle, el shar pei, el lhasa apso, el shih tzu y el boston terrier. A menudo es bilateral, a veces con semanas o meses de diferencia.
Anatomía implicada
El tercer párpado (plica semilunaris conjunctivae) es un pliegue de conjuntiva situado en el ángulo medial del ojo, sostenido por un cartílago en forma de T. La glándula del tercer párpado (glandula superficialis palpebrae tertiae) rodea la base del tallo de ese cartílago. Sus conductos se abren en la cara bulbar del tercer párpado, entre folículos linfoides. Junto con la glándula lagrimal produce la fase acuosa de la película lagrimal; su aporte es grande, y por eso extirparla predispone a la queratoconjuntivitis seca.
Signos clínicos
Una masa lisa, ovalada, de rosada a roja, que protruye por detrás del tercer párpado en el ángulo medial del ojo. Son frecuentes una leve secreción ocular y conjuntivitis; con el tiempo la glándula expuesta puede secarse, ulcerarse o volverse fibrosa.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico. Debe diferenciarse de la eversión del cartílago del tercer párpado (un pliegue enrollado del propio tercer párpado), de las neoplasias del tercer párpado en perros mayores y del prolapso de grasa orbitaria. Es útil realizar una prueba lagrimal de Schirmer antes y después del tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de elección es la reubicación quirúrgica de la glándula. Las técnicas más usadas crean un bolsillo en la conjuntiva de la cara bulbar del tercer párpado y entierran en él la glándula (técnica del bolsillo), o anclan la glándula al periostio del reborde orbitario o a tejidos profundos. Puede haber recidiva, sobre todo en razas grandes y braquicéfalas, que requiera una segunda intervención. La extirpación de la glándula está contraindicada porque aumenta el riesgo de queratoconjuntivitis seca más adelante. Los colirios antiinflamatorios pueden reducir la tumefacción, pero rara vez logran una reducción duradera.
Referencias
- Gelatt KN (ed). Veterinary Ophthalmology, 6th ed. Wiley-Blackwell (2021)
- Maggs DJ, Miller PE, Ofri R. Slatter's Fundamentals of Veterinary Ophthalmology, 6th ed. Elsevier (2018)