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Enfermedad renal crónica

Pérdida progresiva e irreversible de nefronas funcionales a lo largo de meses o años. Es frecuente en perros mayores y, sobre todo, en gatos mayores, y causa poliuria y polidipsia y después uremia, anemia e hipertensión. Se estadifica con el sistema IRIS.

Patología · DegenerativaPerroGato

Borrador sin revisión veterinaria. El contenido puede tener errores. Se publica para que la comunidad lo revise.

Qué es

La enfermedad renal crónica (ERC) se define como daño estructural o funcional de uno o ambos riñones presente durante al menos tres meses. Sea cual sea la causa inicial, se pierden nefronas que son sustituidas por fibrosis intersticial; las nefronas que quedan se hipertrofian e hiperfiltran, lo que mantiene la función durante un tiempo pero favorece más daño, por lo que la enfermedad tiende a progresar. Los signos clínicos aparecen solo cuando se ha perdido la mayor parte de la masa renal. En el perro las causas incluyen glomerulopatías crónicas (nefropatías con pérdida de proteína), nefritis tubulointersticial crónica, pielonefritis, nefrolitiasis, amiloidosis, displasias renales familiares y las secuelas de una lesión renal aguda; en muchos perros mayores la causa ya no se puede identificar.

A quién afecta

Sobre todo perros mayores. Las nefropatías familiares causan ERC en perros jóvenes de ciertas razas, por ejemplo la displasia renal juvenil del shih tzu y el lhasa apso, la nefritis hereditaria del cocker spaniel inglés y el samoyedo, y las glomerulopatías familiares del terrier irlandés de pelo suave y el boyero de Berna.

Anatomía implicada

  • Riñones: por lo general pequeños, irregulares y firmes, con pérdida de la distinción corticomedular y corteza delgada. En la histología se ve esclerosis glomerular, pérdida tubular y fibrosis intersticial.
  • Efectos extrarrenales: hiperparatiroidismo secundario renal (con "mandíbula de goma" en casos juveniles graves), anemia no regenerativa por déficit de eritropoyetina, hipertensión sistémica que daña ojos, corazón y encéfalo, y gastritis urémica y úlceras orales.

Signos clínicos

Al principio: poliuria y polidipsia, a veces percibidas solo como nicturia. Más adelante: pérdida de peso, disminución del apetito, vómitos, decaimiento, pelaje en mal estado, mucosas pálidas, aliento urémico y úlceras orales. Una ceguera súbita por desprendimiento de retina hipertensivo puede ser el motivo de consulta.

Diagnóstico

  • Analítica: aumento de creatinina, urea y SDMA (que sube antes que la creatinina); hiperfosfatemia y anemia no regenerativa en estadios avanzados.
  • Urianálisis: densidad urinaria inadecuadamente baja (isostenuria); cociente proteína/creatinina en orina para detectar proteinuria; urocultivo.
  • Medición de la presión arterial.
  • Imagen: la ecografía muestra riñones pequeños e hiperecoicos con mala distinción corticomedular y detecta cálculos, quistes u obstrucción.
  • Estadificación IRIS: estadios 1–4 según la creatinina y la SDMA en ayunas en un paciente estable e hidratado, con subestadios por proteinuria y presión arterial.

Tratamiento

No tiene cura; el tratamiento busca frenar la progresión y controlar los signos, y se ajusta al estadio IRIS. Una dieta renal (fósforo restringido, proteína moderada de alta calidad, ácidos grasos omega-3) prolonga la supervivencia en perros con azotemia. Quelantes de fósforo si este sigue alto, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o bloqueadores de los receptores de angiotensina para la proteinuria, amlodipino para la hipertensión, antieméticos y estimulantes del apetito, fluidoterapia para corregir la deshidratación y agentes estimulantes de la eritropoyesis en la anemia grave. El pronóstico depende del estadio y de la proteinuria.

En el gato

La ERC es una de las enfermedades más frecuentes del gato mayor, y su prevalencia aumenta mucho con la edad. La lesión histológica más habitual es una nefritis tubulointersticial crónica de causa a menudo desconocida; otras causas son la enfermedad renal poliquística (persa y razas relacionadas), la pielonefritis, los ureterolitos de oxalato de calcio, el linfoma renal, la peritonitis infecciosa felina y la amiloidosis (abisinio, oriental). El hipertiroidismo concurrente aumenta la filtración glomerular y puede enmascararla.

  • Signos propios del gato: además de poliuria, polidipsia y pérdida de peso, son frecuentes la pérdida de masa muscular, el estreñimiento por deshidratación y la hipopotasemia, que causa debilidad y ventroflexión del cuello. La hipertensión sistémica es común y puede causar desprendimiento de retina y ceguera súbita.
  • Diagnóstico y estadificación: el sistema IRIS usa umbrales de creatinina y SDMA propios del gato; la proteinuria se considera significativa con valores del cociente proteína/creatinina en orina más bajos que en el perro. Conviene medir la T4 total en todo gato mayor con ERC.
  • Tratamiento: la dieta renal es la medida con más pruebas en el gato, porque reduce las crisis urémicas y la mortalidad renal en la ERC estable. Además: suplementos de potasio si hay hipopotasemia, amlodipino como primera opción para la hipertensión, telmisartán o benazepril para la proteinuria, quelantes de fósforo, fluidoterapia subcutánea en casa en los gatos que se deshidratan, antieméticos, estimulantes del apetito (mirtazapina transdérmica) y, en la anemia grave, agentes estimulantes de la eritropoyesis. Una sonda de esofagostomía facilita la alimentación, la hidratación y la medicación en los estadios avanzados. Muchos gatos viven años con una buena calidad de vida en los estadios iniciales.

Estudios clave en el gato

  • Consenso de iCatCare (Taylor et al., 2026): es la guía de referencia actual para el diagnóstico, la estadificación IRIS y el tratamiento médico y nutricional de la ERC felina, incluidas complicaciones como la hipertensión, la proteinuria, la anemia y la hipercalcemia.
  • Boyd et al. (2008), estudio retrospectivo de 211 gatos con ERC. El estadio al diagnóstico se asoció claramente a la supervivencia: la mediana fue de 1151 días en el estadio 2 avanzado (IIb), de 778 días en el estadio 3 y de 103 días en el estadio 4.
  • Syme et al. (2006), 136 gatos, la mayoría con azotemia, hipertensión o ambas. La proteinuria se relacionó estrechamente con la supervivencia: frente a un cociente proteína/creatinina en orina inferior a 0,2, el riesgo de muerte fue 2,9 veces mayor con un cociente de 0,2–0,4 y 4,0 veces mayor por encima de 0,4. Incluso la proteinuria leve típica de la ERC felina tiene valor pronóstico.
  • Ross et al. (2006), ensayo aleatorizado con doble enmascaramiento en 45 gatos con ERC en estadio 2 o 3 alimentados con una dieta renal o con una dieta de mantenimiento durante hasta 24 meses. Hubo crisis urémicas en el 26 % de los gatos con la dieta de mantenimiento y en ninguno con la dieta renal, y menos muertes de causa renal; la mortalidad por todas las causas no difirió.
  • King et al. (2006), ensayo doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo de benazepril en 192 gatos con ERC. El benazepril redujo la proteinuria, pero no prolongó de forma significativa la supervivencia renal (media de 637 frente a 520 días).
  • Sent et al. (2015), ensayo aleatorizado ciego de no inferioridad en 224 gatos con ERC. El telmisartán fue no inferior al benazepril en el control de la proteinuria, y solo el telmisartán redujo de forma significativa el cociente proteína/creatinina en orina respecto al inicio.

Referencias

  1. International Renal Interest Society (IRIS). IRIS Staging of CKD (2023)
  2. Ettinger SJ, Feldman EC, Côté E. Textbook of Veterinary Internal Medicine, 8th ed. Elsevier (2017)
  3. Sparkes AH, Caney S, Chalhoub S, et al. ISFM consensus guidelines on the diagnosis and management of feline chronic kidney disease. J Feline Med Surg 18:219-239 (2016)
  4. Ross SJ, Osborne CA, Kirk CA, et al. Clinical evaluation of dietary modification for treatment of spontaneous chronic kidney disease in cats. J Am Vet Med Assoc 229:949-957 (2006)
  5. Taylor S, Finch N, Caney S, et al. 2026 iCatCare consensus guidelines on the diagnosis and management of chronic kidney disease in cats. J Feline Med Surg 28:1098612X261466553 (2026)
  6. Boyd LM, Langston C, Thompson K, et al. Survival in cats with naturally occurring chronic kidney disease (2000-2002). J Vet Intern Med 22:1111-1117 (2008)
  7. Syme HM, Markwell PJ, Pfeiffer D, et al. Survival of cats with naturally occurring chronic renal failure is related to severity of proteinuria. J Vet Intern Med 20:528-535 (2006)
  8. King JN, Gunn-Moore DA, Tasker S, et al. Tolerability and efficacy of benazepril in cats with chronic kidney disease. J Vet Intern Med 20:1054-1064 (2006)
  9. Sent U, Gössl R, Elliott J, et al. Comparison of Efficacy of Long-term Oral Treatment with Telmisartan and Benazepril in Cats with Chronic Kidney Disease. J Vet Intern Med 29:1479-1487 (2015)
Material de estudio. No reemplaza el diagnóstico ni la consulta veterinaria.Editar en GitHub